So Han, propietaria del local, explicó que la idea surgió a partir de una necesidad que todavía no estaba completamente cubierta en el mercado local, la de crear un espacio estético, moderno y cálido, inspirado en las cafeterías coreanas que hoy marcan tendencia a nivel internacional.
“Hoy el público joven busca lugares visualmente atractivos, espacios donde además de consumir puedan vivir una experiencia. Nosotros extrañábamos mucho esa atmósfera de las cafeterías coreanas y quisimos recrearla en Asunción”, comentó.
La propuesta de Loint se basa en café y una experiencia muy similar que podría uno encontrar en Seúl, ambientes minimalistas, bebidas cuidadosamente diseñadas para fotografiar y una carta que mezcla sabores dulces y salados inspirados en el street food coreano. Incluso el nombre del local tiene detrás una construcción conceptual. “Loint” proviene de la abreviatura de “Local Joint”. En inglés, “joint” puede entenderse como un escondite o punto de encuentro donde las personas disfrutan reunirse. Esa es justamente la identidad que busca construir la cafetería.
“Queremos convertirnos en el Local Joint de Asunción. Un espacio donde vecinos, amantes de la cultura coreana y jóvenes puedan venir a relajarse, conectar y compartir momentos”, explicó So Han. Uno de los puntos que diferencia a un café coreano de una cafetería tradicional paraguaya es el tipo de consumo alrededor del café. “El americano frío es prácticamente parte de la rutina diaria en Corea. Es una bebida ligera, refrescante y muy consumida durante todo el día”, dijo.
El menú fue diseñado para ofrecer productos que hoy son tendencia en Corea y que todavía resultan novedosos en Paraguay. Entre las bebidas se encuentra el “Cielo Latte”, una preparación pensada desde el sabor y desde el impacto visual. La bebida simula una nube flotando sobre la taza, a esto se suma el waffle coreano, considerado otro de los grandes protagonistas de la carta. Según detalló So Han, “buscamos lograr una combinación específica de texturas, súper crujiente por fuera y extremadamente suave por dentro. Queríamos que nuestros productos no solo sean ricos, sino también memorables visualmente”, señaló.
Para quienes prueban por primera vez sabores coreanos, una de las principales recomendaciones es el Sotok-Sotok, uno de los snacks callejeros más populares de Corea del Sur. La versión de Loint incorpora salchichas envueltas en papel de arroz para lograr una textura mucho más crocante, acompañadas de una salsa agridulce con un leve toque picante.
“Es una opción ideal para quienes quieren empezar a experimentar con sabores coreanos porque combina ingredientes conocidos con una preparación distinta”, explicó.
Otro de los productos estrella es el corndog de papa, considerado uno de los street foods coreanos más famosos del mundo. El producto combina salchicha, masa y papa crocante en una preparación visualmente llamativa y altamente viralizable en redes sociales.
En el segmento dulce, una de las apuestas más fuertes es la Blueberry Cake o torta de arándanos, inspirada en la pastelería coreana contemporánea, caracterizada por postres más ligeros y menos empalagosos. “Nuestra línea de pastelería busca destacar el sabor natural de los ingredientes y mantener la suavidad típica de los postres coreanos”, comentó.
El crecimiento del interés por este tipo de espacios también está directamente relacionado con el consumo digital. Cafeterías visuales, postres estéticos y bebidas llamativas forman parte de una nueva lógica de consumo donde la experiencia compartida en redes sociales tiene un peso cada vez mayor.