La decisión fue adoptada por unanimidad por el Comité de Política Monetaria (CPM), que evaluó tanto factores externos como domésticos. En el frente global, persisten riesgos derivados de tensiones geopolíticas, especialmente en Medio Oriente, que llevaron al Fondo Monetario Internacional a ajustar sus previsiones: el crecimiento mundial para 2026 se estima en 3,1%, mientras que la inflación global subiría a 4,4%.
A esto se suma la volatilidad en los precios de los commodities. El petróleo Brent se ubicó en torno a US$ 95 por barril, mientras que productos clave para Paraguay como la soja, el maíz y el trigo registraron subas, impulsadas por factores climáticos y mayor demanda global.
En el plano local, la economía paraguaya mantiene un ritmo de crecimiento sostenido. El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAEP) creció 3,8% interanual en febrero, impulsado principalmente por servicios, agricultura, construcción y energía. En paralelo, el Estimador de Cifras de Negocios (ECN) avanzó 4,8%, reflejando mayores ventas en sectores como vehículos, combustibles y productos farmacéuticos.
El consumo también muestra señales positivas: el Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en 51,3 puntos en marzo, permaneciendo en zona de optimismo.
En cuanto a precios, la inflación mensual fue de 0,8% en marzo, impulsada principalmente por el aumento de combustibles y algunos productos volátiles. Sin embargo, en términos interanuales, la inflación se mantiene contenida en 1,9%, mientras que la inflación subyacente alcanzó 1,8%.
El CPM destacó que las expectativas de inflación permanecen ancladas en 3,5%, alineadas con la meta del banco central, lo que brinda margen para sostener la actual postura monetaria.
De cara a 2026, el BCP mantiene su proyección de crecimiento del PIB en 4,2%, con mejoras en sectores como la agricultura —especialmente la soja— y los servicios, aunque con una corrección a la baja en el comercio.
En este contexto, la autoridad monetaria considera que las presiones inflacionarias recientes, especialmente las vinculadas a la energía, serían transitorias. No obstante, advirtió que continuará monitoreando el entorno externo para ajustar su política si fuera necesario. La próxima reunión del CPM está prevista para el 22 de mayo.