El saldo total de depósitos en bancos y empresas financieras también evidenció un comportamiento positivo, con un crecimiento interanual de 14,77%, impulsado tanto por depósitos en moneda nacional (14,33%) como en moneda extranjera (15,54%).
En cuanto a las tasas de interés, la tasa activa promedio ponderada en moneda nacional se ubicó en 16,91%, mostrando un incremento mensual de 1,91 puntos porcentuales (pp) y un aumento de 2,28 pp en términos interanuales. Por su parte, la tasa pasiva cayó 0,74 pp respecto a diciembre, pero acumuló un crecimiento interanual de 1,37 pp, alcanzando 6,43%.
En moneda extranjera, la tasa activa promedio ponderada se mantuvo relativamente estable en 8,07%, con un leve aumento mensual de 0,02 pp, mientras que la tasa pasiva bajó 0,18 pp, pero creció 0,04 pp en comparación con enero de 2025, situándose en 3,89%.
El BCP también informó sobre los indicadores de solidez del sistema financiero. La liquidez alcanzó 30,03%, la solvencia se ubicó en 16,40%, la morosidad se mantuvo baja en 2,43% y la rentabilidad promedio fue de 17,79%, reflejando un mercado estable y con capacidad de absorción de riesgos.
El mercado de valores paraguayo también mostró dinamismo. El volumen negociado acumulado al mes de enero alcanzó G. 4.662.219 millones, lo que representó un incremento interanual de 17,23%, consolidando la confianza de los inversores en instrumentos locales.
En términos de política monetaria, el Comité de Política Monetaria (CPM) del BCP decidió, en su reunión del 20 de febrero, reducir la tasa de política monetaria (TPM) en 0,25 pp, dejándola en 5,50% anual. El presidente del BCP destacó que la medida busca “acompañar el crecimiento económico y mantener la estabilidad de precios, frente a un contexto financiero local y externo favorable”.
En el plano internacional, los principales bancos centrales adoptaron posturas mixtas. La Fed de EE.UU. mantuvo su rango objetivo de tasas en 3,50%-3,75%, mientras que el Banco Central Europeo dejó sin cambios sus tasas oficiales. En la región, Brasil, Chile y Perú también mantuvieron sus tasas, mientras que Uruguay redujo su TPM a 5,75% y Colombia la incrementó al 10,25%.
Para analistas locales, estos movimientos reflejan un escenario de crédito expansivo y de estabilidad financiera, aunque con atención a las decisiones externas que podrían influir en la liquidez y tasas domésticas.
Con estos datos, enero marcó un inicio de año sólido para bancos, financieras e inversores, consolidando la tendencia de crecimiento en créditos y depósitos y anticipando un 2026 con actividad financiera robusta y equilibrada.