La inteligencia artificial ya empezó a quitarle peso a las tareas más manuales y sensibles de la gestión internacional de recursos humanos. Según detalló, la tecnología permite automatizar contratos adaptados a cada jurisdicción, revisar documentación de compliance y validar datos antes de cada pago, lo que reduce errores y baja la exposición legal de las empresas.
"La inteligencia artificial está eliminando la parte más pesada y riesgosa de la gestión internacional de recursos humanos", afirmó. Para el ejecutivo, el valor de la IA no pasa por reemplazar a los equipos de finanzas o RRHH, sino por liberar tiempo operativo para que puedan concentrarse en tareas de mayor valor estratégico.
Di Stefano también observó un cambio profundo en la demanda de talento. A su juicio, América Latina dejó de competir solo por costos y pasó a ocupar un lugar más relevante por la calidad de sus profesionales, la compatibilidad horaria con Estados Unidos y Europa y la disponibilidad de perfiles especializados que escasean en otros mercados.
"Latinoamérica ya no compite únicamente por precio. Hoy las empresas buscan talento especializado que escasea en sus mercados y la región ofrece esos perfiles", señaló. En ese escenario, dijo, el principal desafío ya no consiste en encontrar profesionales, sino en resolver la complejidad administrativa y legal que implica contratarlos y pagarles correctamente en cada país.
Otro fenómeno que gana espacio en el mercado es el uso de stablecoins para cobrar salarios. Di Stefano explicó que cada vez más trabajadores remotos eligen esta alternativa para evitar demoras en transferencias internacionales, reducir costos y proteger el valor de sus ingresos frente a la inflación y la volatilidad cambiaria.
"Las stablecoins permiten recibir el pago en minutos y conservar el valor del trabajo en una moneda estable hasta decidir cuándo convertirlo a moneda local", expresó. Agregó que esta modalidad ya no se limita a América Latina y crece también en otros mercados emergentes, donde se usa tanto para salarios como para remesas y resguardo de ingresos.
El avance de estas herramientas también modificó la mirada de los bancos tradicionales sobre la tecnología blockchain. Di Stefano recordó que, en una primera etapa, el sistema financiero y los reguladores observaron estas soluciones con desconfianza, pero el aumento de la demanda y la aparición de marcos normativos más claros cambiaron ese escenario.
"Los bancos pasaron de verla como una amenaza a adoptarla como infraestructura", afirmó. Mencionó que regulaciones recientes en Estados Unidos y Europa aceleraron esa transición y consideró que ese marco brinda mayor previsibilidad para el desarrollo de soluciones financieras basadas en blockchain. También destacó que Paraguay avanzó con normas vinculadas a servicios de pago y tokenización de activos, aunque todavía enfrenta el desafío de alinearse con estándares internacionales más maduros.