En Paraguay comenzó de manera casi accidental. Jorge Cardona, embajador de Café Santa Mónica en el país, conoció la marca en una feria realizada en Brasil en 2019. Inicialmente, empezó importando el producto para consumo propio y para la panadería de su familia política en Ciudad del Este. “Comencé trayendo el café para mi gusto personal y para la panadería de mis suegros. La aceptación fue muy buena y luego empezaron a llamarnos otras cafeterías y negocios interesados en comercializarlo. Ahí vimos que había una oportunidad importante en el mercado”.
Detrás de la marca existe una integración vertical poco común dentro de la industria. Café Santa Mónica es un producto 100% brasileño que controla toda la cadena productiva, desde el cultivo hasta el procesamiento final.
Las plantaciones están ubicadas en Machado, al sur de Minas Gerais, una de las regiones cafeteras más reconocidas de Brasil. Mientras tanto, el tostado, envasado y procesamiento industrial se realizan en São Paulo. “Santa Mónica hace todo el proceso. Tiene desde la finca hasta el envasado final, garantizando así el control de calidad en cada etapa”, destacó Cardona.
Actualmente, la empresa ofrece un amplio portafolio compuesto por más de 25 productos. Dentro de su línea principal se encuentran cafés de especialidad que superan los 82 puntos en evaluación sensorial, además de microlotes premium que alcanzan más de 85. Entre las variedades más destacadas figuran Topazio, Catuaí y Bourbon Amarelo, mientras que la joya de la corona es Fox Beans, un café que obtiene 87 puntos.
“La marca también comercializa blends especiales, como la Torre Italiana, una mezcla compuesta por 70% de granos arábicos y 30% de conilón, desarrollada bajo el perfil de tueste oscuro característico de los cafés italianos”, mencionó Jorge.
Las características sensoriales son otro de los atributos que buscan diferenciar a la marca. Dependiendo de la variedad, los consumidores pueden encontrar perfiles achocolatados, frutales y dulces, influenciados por las condiciones geográficas y climáticas de Minas Gerais. La compañía también incorporó productos adaptados a nuevas formas de consumo, como los drip coffee o cafés de goteo, presentados en prácticos sobres individuales que incluyen filtro y café listos para preparar.
“Son ideales para viajes o para quienes buscan practicidad sin renunciar a la calidad”, comentó Cardona. La línea incluye además versiones intensas, orgánicas y descafeinadas, así como café molido en diferentes presentaciones y cápsulas compatibles con máquinas Nespresso en sabores como vainilla y caramelo.
“El portafolio se complementa con chocolates en polvo para cafeterías y consumidores finales, cappuccinos y bebidas elaboradas con cacao al 32%, destinadas tanto a preparaciones calientes como frías. Actualmente, los productos de Café Santa Mónica ya están disponibles en supermercados como Casa Rica y Areté, además de una amplia red de cafeterías y locales gastronómicos”, dijo Cardona.
La expansión continúa. La marca ya confirmó su participación en el Asu Coffee Fest y también estará presente en la Expo Mariano mediante alianzas con otras empresas.