La decisión, anunciada tras la reunión de marzo, refleja una postura de cautela por parte de la autoridad monetaria, que opta por sostener un perfil neutral mientras monitorea la evolución de los precios y la actividad económica.
En el plano doméstico, el BCP destacó que la inflación se mantiene en niveles bajos. En febrero, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no registró variación mensual (0%), mientras que la inflación interanual se ubicó en 2,3%, por debajo de la meta oficial del 3,5%. Por su parte, la inflación subyacente (sin alimentos ni energía) alcanzó el 2,1% interanual.
Este comportamiento responde, en gran medida, a la menor presión en los precios de bienes, compensada parcialmente por aumentos puntuales en servicios y algunos productos específicos. En este contexto, las expectativas de inflación se mantienen ancladas en torno al 3,5% para todos los horizontes, lo que refuerza la decisión de no introducir cambios en la tasa de referencia.
En cuanto a la actividad económica, los indicadores muestran una expansión moderada. El Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) creció 0,9% interanual en enero, impulsado principalmente por sectores como agricultura, servicios, electricidad y agua. No obstante, el BCP advierte que este crecimiento se da a un menor ritmo, en parte debido a una base de comparación más alta.
A nivel externo, el panorama presenta mayores desafíos. El CPM señaló que la escalada del conflicto en Medio Oriente generó un aumento significativo en los precios internacionales de la energía, con el petróleo superando los US$ 100 por barril. Esta situación introduce incertidumbre y podría trasladarse a presiones inflacionarias, especialmente a través de los combustibles.
Además, se observa una mayor volatilidad en los mercados financieros globales, junto con una apreciación del dólar y un incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. En la principal economía del mundo, el crecimiento se desaceleró en el último trimestre de 2025, mientras que la Reserva Federal decidió mantener sin cambios su tasa de referencia, en línea con las expectativas del mercado.
Frente a este escenario mixto, el BCP considera que la actual tasa de política monetaria es consistente con el objetivo de mantener la inflación bajo control y dentro del rango meta. Según el comunicado, se espera que la inflación se mantenga transitoriamente por debajo del objetivo para luego converger al 3,5% hacia finales de 2026.
El Comité reafirmó su compromiso con la estabilidad de precios y aseguró que continuará monitoreando tanto los factores internos como externos que puedan incidir en la dinámica inflacionaria. En función de ello, no descarta realizar ajustes en el futuro si las condiciones lo requieren.
La próxima reunión del CPM está prevista para el 21 de abril, en la que se evaluará nuevamente el rumbo de la política monetaria en un entorno que sigue combinando señales de estabilidad local con incertidumbre global.