“Altos del Salado no está a minutos de la ruta, está sobre la ruta”, subrayó Schenk. Esta característica convierte al acceso en inmediato y fluido, evitando calles internas extensas y recorridos innecesarios. A eso se suma la altura natural del terreno, que habilita vistas abiertas, una baja densidad actual que garantiza tranquilidad y una clara tendencia de crecimiento residencial, especialmente orientada a viviendas permanentes.
Frente a otros barrios cerrados de San Bernardino, el desarrollador marcó diferencias concretas y medibles. La cercanía estratégica con Asunción y con el centro de la ciudad posiciona al proyecto en un punto clave: una vez finalizada la duplicación de la ruta, el trayecto hasta Asunción demandará alrededor de 25 minutos, mientras que el centro de San Bernardino quedará a solo cinco. Esta conectividad amplía el perfil del comprador y transforma al proyecto en una alternativa real para vivir todo el año.
A este factor se suman vistas privilegiadas al Lago Ypacaraí y a las serranías, un atributo cada vez más escaso en la zona. “La vista al lago es uno de los ejes del proyecto”, explicó Schenk, quien aclaró que Altos del Salado no se apoya en un solo diferencial. El concepto integra terrenos arbolados, paisajes abiertos, silencio, baja densidad y lotes amplios de 1.000 m2 que priorizan privacidad, jardines generosos y una mejor implantación de las viviendas.
La infraestructura acompaña esa propuesta. El desarrollo cuenta con 67 lotes, servicios consolidados, obras avanzadas y fecha de entrega llave en mano prevista para mayo de 2026. Cada lote dispone de cuenta corriente catastral individual, lo que permite transferencias inmediatas y el inicio de obras sin demoras. Además, el proyecto incorpora un elemento poco común en el mercado: agua mineral natural, respaldada por análisis laboratoriales.
La duplicación de la ruta Luque–San Bernardino aparece como un factor clave en la valorización futura. Schenk explicó que el impacto será directo y estructural, ya que el proyecto se encuentra sobre la traza principal. La obra vial reducirá tiempos de traslado, eliminará cuellos de botella y consolidará el corredor como una vía rápida, lo que transformará a la zona de descanso en un área residencial plenamente conectada. En desarrollos comparables, este tipo de mejoras genera revalorizaciones de entre 15 % y 40 %.
Con este nuevo escenario, Altos del Salado deja de pensarse exclusivamente como casa de fin de semana. “La nueva conectividad lo posiciona claramente como vivienda principal”, afirmó el desarrollador. Familias, profesionales y personas que trabajan en Asunción o bajo modalidad home office encuentran en el proyecto una opción concreta para vivir fuera de la capital sin resignar tiempo ni servicios.
Desde el punto de vista de la inversión, Schenk identificó varios factores objetivos que sostienen una proyección positiva. Los precios de lanzamiento se ubican por debajo del valor de mercado para desarrollos con esta ubicación, vistas e infraestructura. A corto plazo, al finalizar las obras, el proyecto podría registrar una revalorización de entre 10% y 20%. A mediano plazo, en un horizonte de uno a tres años, la estimación sube a un rango de 25 % a 40 %, con potencial superior una vez que la zona se consolide.
Finalmente, la cercanía con el centro de San Bernardino completa la propuesta. A cinco minutos del casco urbano, el proyecto permite acceder rápidamente a supermercados, gastronomía, servicios médicos y vida social, sin sufrir el ruido, el tráfico y la saturación propios de la temporada alta. “Altos del Salado logra un equilibrio muy difícil de encontrar: todo cerca, pero con tranquilidad”, concluyó Schenk.