“Todavía no estaba en ningún grupo musical, pero sí me atrevía a cantar, con mi corta edad, canciones de los Beatles. Y a partir de allí viene toda esa movida gigantesca que hasta hoy conocemos, que tiene una repercusión enorme en la música retro y en los artistas, los músicos, los cantantes masculinos, femeninos y grupos que surgieron en esa década del 70. Es algo impresionante. Por decir algunos: Santana, Pink Floyd, Emerson, Lake & Palmer, Electric Light Orchestra, Lionel Richie, Hot Chocolate, Elton John”, contó García.
Sin embargo, hace una distinción importante: los años 70 y los 80 fueron dos etapas diferentes. Mientras los primeros estuvieron marcados por el auge de las bandas y las orquestas, hacia los 80 comenzó a instalarse con mayor fuerza la cultura de las discotecas y los DJ.
En Paraguay, esa transición convivió con una escena local activa. Lugares como Caracol Club, Go Go (ex J&C) y Le Club Junior formaban parte de una noche que comenzaba a cambiar, aunque para García el verdadero fenómeno estaba en otro lugar: las fiestas y los grupos musicales.
En ese escenario apareció Los Hobbies, agrupación que se convirtió en protagonista de las grandes fiestas del país. García recuerda aquella etapa como una “movida gigantesca”, en la que los músicos tenían, además, una particular ventaja: podían acercar al público canciones que todavía ni siquiera habían llegado a las radios.
“Si vos querías saber cuáles eran las canciones que estaban de moda en el mundo, tenías que ir a una fiesta con Los Hobbies”, recordó. La ausencia de internet y de las plataformas digitales hacía que los grupos fueran, en cierta forma, los encargados de traer las novedades musicales al público paraguayo.
La conexión internacional también fue parte de esa historia. Los Hobbies viajaron durante 13 años consecutivos a Estados Unidos, entre 1985 y 1998, para presentarse ante la colectividad paraguaya y latina. Cada viaje significaba también regresar con nuevos discos, instrumentos y tecnología que luego incorporaban a su propuesta local.
Ese proceso ayudó a que la banda sobreviviera a uno de los grandes cambios de la industria: la llegada de los DJ y la transformación de la vida nocturna. Mientras muchos grupos desaparecieron, Los Hobbies encontraron continuidad en sus canciones propias, su repertorio internacional y una identidad escénica consolidada.
Hoy, esa historia continúa con Retroband, proyecto que reúne a García y al maestro Luis Álvarez, ambos integrantes de Los Hobbies, junto a músicos de generaciones posteriores. El nombre refleja justamente la intención de mantener vigente una música que, para ellos, nunca dejó de sonar.
Y si algo demuestra que aquella generación todavía tiene público, es el renovado interés por los vinilos. Para García, se trata de un regreso a una forma de escuchar música que representa mucho más que nostalgia.
Los vinilos fueron parte de su época y hoy vuelven a ocupar un lugar especial entre coleccionistas y aficionados. Aunque actualmente su precio puede ser elevado y el acceso a la música es inmediato desde un celular, Spotify o YouTube, el vinilo conserva algo que la tecnología no reemplazó: la experiencia de tener la música físicamente entre las manos.