El proyecto, denominado Condominio Cádiz, se desarrolla dentro de Surubí’í, una zona reconocida por su seguridad privada, áreas verdes y reservas naturales. Según explicó el arquitecto, la elección del lugar respondió a la búsqueda de un entorno que garantice tranquilidad, contacto con la naturaleza y calidad de vida, sin alejarse de los principales servicios urbanos.
Vallejo detalló que el Condominio Cádiz se compone de nueve residencias diseñadas para ofrecer independencia y comodidad a cada familia. El conjunto se plantea como un barrio cerrado dentro de otro barrio cerrado, lo que refuerza el concepto de seguridad y privacidad para los residentes. Además, el complejo se ubica frente al colegio Maple Bear, un factor clave para familias con hijos en edad escolar.
Cada vivienda presenta un diseño arquitectónico moderno, con énfasis en la amplitud de los espacios, la iluminación natural y la ventilación cruzada. En planta baja, las casas cuentan con un hall de acceso de doble altura, sala, comedor, una cocina amplia totalmente equipada, baño social y una zona de servicios independiente con acceso propio, que incluye área de ropas, dormitorio y baño de servicio.
Uno de los elementos distintivos del proyecto es la escalera escultórica, que recorre la doble altura y conecta con el estar íntimo de la planta alta. Este espacio funciona como núcleo familiar y distribuye las tres habitaciones en suite, permitiendo convivencia y, al mismo tiempo, privacidad para cada integrante del hogar.
La habitación principal ofrece un baño amplio, vestidor tipo walk-in closet y un balcón con vista abierta al entorno natural del club de campo. Las otras dos habitaciones también cuentan con baño propio, mientras que una de ellas incorpora un espacio adicional de escritorio, pensado para el estudio o el trabajo remoto, una funcionalidad cada vez más demandada.
Vallejo remarcó que el proyecto cuida cada detalle constructivo. Todas las áreas disponen de iluminación y ventilación natural, incluidos los baños, que incorporan ventanas operables y mamparas de piso a techo. Además, las viviendas utilizan puertas de 2,30 metros de altura y marcos sin dilatación, lo que refuerza una estética limpia, moderna y funcional.
El Condominio Cádiz también integra espacios de disfrute al aire libre, como quincho y piscina, consolidando una propuesta que apunta a una vida familiar plena dentro de un entorno seguro y controlado. “Pensamos cada espacio para que sea realmente habitable, cómodo y agradable”, afirmó el arquitecto.
Con este desarrollo, Ecoldesa EAS busca posicionarse en el mercado inmobiliario paraguayo con una oferta de residencias premium que combina diseño, seguridad y naturaleza. “Queremos que las familias vengan a vivir al mejor lugar de Asunción en este momento”, concluyó Vallejo, al invitar a conocer el proyecto y su propuesta de valor.