De acuerdo con los datos del Boletín de Bancos de abril de 2026, la cartera vigente del sistema alcanzó alrededor de G. 178,6 billones, frente a los G. 174,4 billones observados en el mismo mes del año pasado, reflejando una expansión cercana al 2,4%.
El segmento de consumo se consolidó como el principal motor del crédito bancario. La cartera destinada a este sector superó los G. 34,5 billones entre créditos vigentes y vencidos, con un crecimiento interanual del 20%. Este comportamiento evidencia que los hogares continúan sosteniendo la demanda de financiamiento para bienes, servicios y gastos personales, pese a un escenario de tasas todavía elevadas en comparación con años anteriores.
Otro de los rubros con mayor dinamismo fue el de servicios, cuya cartera aumentó cerca de 28% interanual y alcanzó aproximadamente G. 23,4 billones. El resultado acompaña el mejor desempeño de actividades vinculadas a logística, gastronomía, salud, turismo y servicios corporativos, sectores que vienen ganando peso dentro de la economía local.
La vivienda también mostró un importante avance. Los préstamos destinados al financiamiento habitacional crecieron alrededor de 25% respecto a abril de 2025, totalizando más de G. 10 billones. El incremento refleja el continuo movimiento del mercado inmobiliario y la mayor demanda de créditos hipotecarios, impulsados por proyectos residenciales y desarrollos urbanos.
En contraste, el financiamiento al sector agrícola presentó una retracción del 10,8% interanual. La cartera para agricultura se ubicó en torno a G. 25 billones, manteniéndose como uno de los segmentos más relevantes del sistema financiero, aunque afectado por la volatilidad de precios internacionales y por una campaña agrícola más ajustada en algunos cultivos.
El comercio mayorista también mostró una disminución, con una caída cercana al 5,4% frente al año anterior. La cartera vinculada a este sector se situó en aproximadamente G. 24,7 billones. El resultado podría estar asociado a una menor reposición de inventarios y a una desaceleración en ciertos segmentos del comercio regional.
La industria, por su parte, mantuvo un comportamiento relativamente estable, con un crecimiento cercano al 1,9% y una cartera de alrededor de G. 15,4 billones. En tanto, la ganadería registró una expansión moderada del 2,7%, superando los G. 11,2 billones.
Al analizar las actividades específicas dentro del financiamiento productivo, el cultivo de soja continuó concentrando la mayor participación dentro del crédito agrícola, aunque registró una caída de aproximadamente 24,5% interanual. Por el contrario, los créditos vinculados al cultivo de arroz crecieron casi 37%, mientras que el financiamiento para trigo mostró un fuerte repunte, aunque desde una base menor.
En términos generales, los datos reflejan que el sistema bancario continúa encontrando mayores oportunidades de expansión en segmentos ligados al consumo interno, servicios y vivienda, mientras que algunos sectores productivos tradicionales enfrentan un escenario más cauteloso. La evolución de los próximos meses dependerá, en gran medida, del comportamiento de la actividad económica, las tasas de interés y el desempeño de las exportaciones agrícolas.