El presidente del gremio, Andrés Kemper, explicó que entre 2021 y 2025 la industria mostró aumentos interanuales sostenidos en el tránsito de personas y ventas, siempre en dos dígitos. Sin embargo, en los primeros meses de 2026 el crecimiento se desaceleró, con variaciones que rondaron un dígito en tráfico y ventas que, en algunos casos, apenas empataron los niveles del año anterior.
Según indicó, el sector venía de un ciclo de fuerte expansión que incluyó mayor formalización del consumo, ampliación de la oferta comercial y cambios en el rol de los centros comerciales, que pasaron de ser espacios de compra a convertirse en puntos de ocio y encuentro urbano. Este proceso impulsó la permanencia promedio del público y fortaleció la confianza del consumidor en marcas formales y productos originales.
No obstante, el primer trimestre mostró señales de enfriamiento. Entre los factores mencionados aparecen la menor liquidez en la economía, vinculada al retraso de pagos del sector público a proveedores; la comparación con un período anterior de alta actividad turística; y la dificultad natural de sostener tasas de crecimiento elevadas durante varios años consecutivos. También influyen la mayor oferta de metros cuadrados comerciales y el ingreso de nuevas marcas, que distribuyen la demanda entre más operadores.
A esto se suma la volatilidad del tipo de cambio, que puede afectar el poder de compra y la planificación comercial, aunque desde el gremio aclaran que no existe un único factor determinante, sino una combinación de variables económicas y de mercado.
Pese a la moderación del ritmo de expansión, la industria mantiene perspectivas favorables. Kemper señaló que los proyectos de centros comerciales se analizan con horizontes de inversión de 20 años, por lo que las decisiones no dependen del desempeño de un trimestre. En ese contexto, continúan iniciativas de expansión y nuevos desarrollos, como propuestas en el área metropolitana y ciudades del interior.
El dirigente remarcó además que la demanda por espacios comerciales sigue siendo elevada. Actualmente, según indicó, no hay metros cuadrados disponibles en varios centros comerciales, lo que refleja el interés de nuevas marcas por ingresar al mercado paraguayo, considerado aún atractivo para operadores internacionales.
Otro dato relevante es el desempeño diferenciado por zonas. Durante la Semana Santa, los centros comerciales de frontera registraron un mayor movimiento, impulsado por el turismo y las compras transfronterizas. Shopping Costanera, en Encarnación, y centros comerciales de Pedro Juan Caballero y Ciudad del Este reportaron un incremento del tráfico y ventas, en contraste con el menor movimiento observado en Asunción y su área metropolitana.
En términos de volumen, el tránsito total estimado en los centros comerciales del país alcanzó aproximadamente 18 millones de visitas durante 2025, una cifra equivalente a cerca de tres veces la población del Paraguay. Este indicador incluye múltiples ingresos por persona a lo largo del día, así como visitantes que trabajan o realizan actividades dentro de los complejos comerciales.
Para el resto del año, la CCCPy proyecta un desempeño positivo, aunque probablemente sin repetir las tasas de crecimiento de los últimos cinco años. Desde el gremio consideran que igualar los resultados de 2025 ya sería un buen escenario, teniendo en cuenta la base elevada de comparación y el contexto económico actual.
En ese marco, el sector apuesta a eventos comerciales, mayor oferta gastronómica y entretenimiento, así como al ingreso de nuevas marcas, para sostener el flujo de visitantes. La expectativa es que el comportamiento del consumo mejore en los próximos meses y que el dinamismo del turismo y el comercio fronterizo ayuden a consolidar un cierre anual favorable para la industria.