Compliance: la conveniencia de actuar como se debe

(Por Federico Silva de Ehreke Business Attorney) Una buena cultura de compliance ayuda a una empresa a adaptarse al cambio social y logra que las personas involucradas se desempeñen éticamente a lo largo del tiempo, mejorando a su vez la buena reputación y la rentabilidad. Aquí le contamos más.

En Paraguay la informalidad era la regla. Incluso ahora, cuando en la dinámica de los negocios la tendencia dominante es la formalidad, hay quienes siguen afirmando que básicamente en la práctica la actividad comercial es amoral. Murmuran o proclaman, según la ocasión y la audiencia, que, aunque la vida empresarial no es necesariamente inmoral, la ética en los negocios es relativa. Todo, dicen, depende del interés de las partes y no existen convicciones inamovibles o corrección en la manera de actuar; es el dinero el cristal con que se mira; por la plata baila el mono. Son afirmaciones falsas y, además, anacrónicas. Hasta desde una perspectiva limitada, meramente empresarial, hoy predomina una operativa que valora la honestidad y la transparencia como prácticas convenientes. La corrección en los criterios y procedimientos es rentable y da sustentabilidad a los negocios.

Si bien las empresas enfrentan diariamente nuevos retos y riesgos, más temprano o más tarde, los mejores mercados exigen operar con honestidad y transparencia. Los daños económicos y la gravedad del descrédito que pueden causar los incumplimientos normativos y la corrupción son enormes. 

La reputación de toda empresa es un activo valiosísimo que puede fracturarse o desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. La confianza es la base de los negocios exitosos y crece y se garantiza con conductas éticas exigibles y ajustadas al marco legal.

La costumbre de cumplir

Por un lado, los medios de comunicación y las modernas tecnologías de la información y la comunicación propician una mayor transparencia corporativa. Por otro lado, una mala imagen empresarial perjudica la posición competitiva, que puede desaparecer en un flash. Estos factores van configurando una cultura caracterizada por un compromiso social que, para las empresas, es cada vez mayor. Esta cultura impregna progresivamente el tejido empresarial y fortalece las razones que obligan a las empresas a cumplir las normas, asumiendo la responsabilidad que tienen respecto a sus clientes, colaboradores, proveedores y toda la comunidad. 

En términos amplios, el término compliance, o cumplimiento en español, significa seguir las reglas. Pero el mismo no se limita al cumplimiento de las reglas externas, como leyes y normas, sino que se extiende a la observancia de las reglas, políticas y procedimientos internos de una empresa, tanto como al deber de actuar según prácticas éticas. Esto debe articularse en una cultura que influye sobre los colaboradores, proveedores y clientes, determinando los aspectos de su actividad, su misión empresarial y su visión del negocio. El elemento fundamental para empezar a desarrollar una cultura de compliance es el Código de Conducta, que debe tener en cuenta los tres elementos básicos de la conducta ética: comunicación, confirmación y corrección.

Comunicación

Establecidos los lineamientos del compliance en un código de conducta, los líderes de una empresa deben comunicarlos claramente al personal, proveedores y clientes. Luego, en lo cotidiano, deben asegurarse de emitir recordatorios sobre las reglas del código y asegurarse que su acatamiento resulte en premios, recompensas y ascensos, tanto como en que su incumplimiento se sancione. A su vez, la comunicación requiere que la empresa produzca y almacene los documentos necesarios para probar que cumple con sus obligaciones legales, regulatorias y éticas.

Las personas involucradas en el giro de la empresa deben recibir un mensaje claro y consistente: la compañía y las personas que involucra no solo cumplen con sus obligaciones legales y éticas, sino que lo prueban. El discurso y la acción deben apuntar: “No toleramos el incumplimiento. Nuestros clientes y socios comerciales saben que pueden confiar en nosotros. No solo generamos documentos para probar que cumplimos, sino que los usamos para medir nuestras oportunidades para mejorar y progresar para cumplir nuestras metas”.

Confirmación

Una cultura de compliance también requiere la incorporación de mecanismos de control que revelen cuando alguien ordena a otro que haga algo indebido. Estos se basan en controles de autorización y autenticación que especifican quién puede hacer qué y proveen evidencia de qué se hizo. La abundante historia de los escándalos corporativos está plagada de ejemplos de personas que abusaron de su poder y sistemas que no dejaron evidencia de esos abusos a tiempo. Los controles deben ser capaces de identificar las personas y procesos que quebrantan los límites establecidos. Eso permite que los administradores y auditores fiscalicen las actividades y eventos durante su desarrollo, tanto como sus efectos sobre la empresa.

Asimismo, la confirmación supone un preciso equilibrio de controles preventivos, de detección y de corrección, respaldados en testimonios imparciales y documentos objetivos.

Corrección

Un tercer elemento clave para una cultura de compliance es la corrección. Involucra un efectivo manejo de incidentes, tanto como la identificación y análisis de la causa fuente de cada problema para corregirla. No se trata solo de atender los síntomas. Un robo de información, por ejemplo, revela cuán necesario es tomar medidas de seguridad preventivas ante de la amenaza de virus y hackers.

La corrección es, además, táctica y estratégica. Comprende notar aquellos cambios en los objetivos comerciales, el mercado, el ambiente de negocios, la tecnología y el ámbito regulatorio involucrados en el giro de una empresa, que indican una necesidad de tomar acciones correctivas a corto y largo plazo. 

Los beneficios

En el sesgo indicado, una cultura de compliance bien diseñada e implementada contribuye a que una empresa se adapte al cambio social y logra que las personas involucradas no se limiten a seguir indicaciones y atiendan al código de conducta de la compañía. Cuando esta lógica perdura en el tiempo y los hechos se enmarcan en los dichos, mejora la percepción del público y la buena reputación, al punto de compatibilizar las eficiencias operativas con la ética de la responsabilidad y la rentabilidad para la empresa.

Paraguay creció 46% en turismo internacional y se ubica entre los destinos de mejor desempeño global

Más allá de las inversiones y la llegada de nuevas industrias, Paraguay también observa un crecimiento en su posicionamiento como destino turístico. De acuerdo con datos de ONU Turismo, durante el primer trimestre de este año aproximadamente 307 millones de turistas realizaron viajes internacionales, posicionando a Paraguay entre los destinos que registraron el mayor crecimiento en llegadas, con un aumento del 46%.

Luis Szaran: “El director de orquesta le da la espalda al público, yo quise mirar a las personas de frente y trabajar para cambiar vidas”

(Por BR )La vida de Luis Szarán estará retratada en el tercer capítulo de la serie documental Mborayhu Porã, una producción realizada por Maneglia Schembori que busca rescatar las historias de figuras del arte paraguayo cuyo recorrido puede servir de inspiración para nuevas generaciones. Lejos de centrarse en premios, reconocimientos o giras internacionales, el documental pone el foco en los desafíos, sacrificios y decisiones que marcaron el camino de uno de los referentes culturales más importantes del país.

Vendía 200 autos al año para otros, se animó a independizarse a los 23 y hoy lidera tres negocios del mundo motor

(Por NL) Por unos años ayudó a una concesionaria muy conocida a vender autos, cerrar operaciones, asesorar clientes y llegó a colocar cerca de 200 vehículos por año, convirtiéndose en uno de los vendedores más destacados de la empresa donde trabajaba. El protagonista de esta historia se llama Diego Andrés Uliambre Frutos, quien se dio cuenta que mientras impulsaba el crecimiento de una empresa ajena sentía que había llegado el momento de apostar por su propio emprendimiento.

Activos digitales: el desafío de regular un mercado que evoluciona más rápido que las leyes

La discusión sobre los activos digitales ya no es una realidad lejana para el país, especialmente en un contexto en el que Paraguay busca posicionarse como destino para inversiones vinculadas a la economía digital. Criptoactivos, tokenización, stablecoins, activos representados en blockchain y nuevas formas de intermediación financiera ganan espacio dentro del debate local. Sin embargo, la gran pregunta sigue abierta: ¿necesita Paraguay una ley específica para regularlos o conviene avanzar con reglas sectoriales, flexibles y adaptadas a cada riesgo?