Desde la Unidad Ejecutora de Proyectos del MOPC afirmaron que “la aprobación del financiamiento es un paso indispensable para que el proyecto avance”. Según explicaron, una vez que el Congreso apruebe el préstamo, el equipo técnico iniciará la etapa de diseño y luego pasará a la ejecución de las obras. También remarcaron que el crédito japonés ofrece condiciones favorables para concretar la iniciativa.
El cronograma que maneja la cartera de Obras Públicas ubica el inicio del diseño en 2027. Después de esa fase y de los trámites administrativos que exige el proceso, el ministerio prevé arrancar la construcción. Por ahora, el proyecto depende de la definición legislativa y de los pasos técnicos que vendrán después.
Uno de los argumentos que el sector público pone sobre la mesa apunta al impacto en la logística de la región. “La obra permitirá reducir los costos de transporte para la agricultura, la pesca, la ganadería y el turismo”, indicaron desde la unidad, al tiempo de destacar que también mejorará el acceso al puerto de Pilar, un punto que mantiene navegación incluso en épocas de sequía del río Paraguay.
La institución también vincula el corredor con el crecimiento de la producción arrocera en la zona. Según su planteamiento, la mejora vial facilitará el traslado de la mercadería hacia los mercados de exportación y acompañará el Proyecto de Desarrollo Integral de la Zona Adyacente al Embalse de Yacyretá, que cuenta con asistencia de la JICA. En esa línea, la entidad pública habla de “asegurar un camino estable para la exportación”.
Otro punto que el ministerio destaca es el manejo de las inundaciones. “Las medidas contra las inundaciones permitirán mantener el tránsito incluso en épocas de lluvias”, señalaron, al sostener que eso favorecería la radicación de pobladores, la generación de empleo y el movimiento económico de las comunidades ubicadas en el área de influencia del corredor.
En paralelo, el sector público prepara un esquema de fiscalización que abarcará todo el proceso. Primero licitará consultores para el estudio de factibilidad, el diseño detallado y la supervisión técnica y ambiental bajo normas de asistencia oficial para el desarrollo de Japón. Ese paquete también incluirá apoyo para la licitación de las obras, transferencia de tecnología y capacitación en mantenimiento y seguridad vial.
Después de esa etapa, la cartera prevé licitar el Contrato de Construcción y Mantenimiento de Carreteras por Niveles de Servicio (CCOMA). Ese modelo contempla una construcción de unos 36 meses y un mantenimiento posterior de cinco años, siempre sujeto al cumplimiento de estándares de calidad. Con ese esquema, el proyecto seguirá atado no solo al avance de la obra, sino también a su conservación en el tiempo.