El proyecto, que tiene un costo total de US$ 155,7 millones —con un aporte no reembolsable del Focem de casi US$ 93 millones y una contrapartida local de unos US$ 62,7 millones—, transformará la región con la construcción y rehabilitación de 150 kilómetros de rutas. Las obras clave incluyen una nueva carretera pavimentada que unirá San Pedro, Belén y Concepción; un nuevo puente sobre el río Ypané, en Belén; y la rehabilitación de la antigua Ruta Quinta, que conecta Belén con Concepción y Horqueta. El avance de las obras es significativo: en mayo de 2025 se reportó un progreso general del 97,61%. Se estima que el Corredor Norte beneficiará directamente a más de 400.000 habitantes de diversas comunidades, al reducir hasta en dos horas los tiempos de viaje, facilitar el acceso a servicios de salud y dinamizar la economía local.
Para el sector privado de la región, este proyecto representa la materialización de una aspiración de larga data. Ana Urbieta, vocera de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Concepción, destacó su trascendencia. “Realmente, este proyecto es algo largamente acariciado por el sector privado. Más allá del impacto inmediato en el empleo y en las actividades propias de la ejecución de la obra, se sientan las bases para un crecimiento económico sostenido”, comentó. Urbieta enfatizó que la conectividad es un factor clave para aumentar la competitividad y mejorar la rentabilidad en sectores vitales como el agropecuario y ganadero, fortaleciendo el comercio interdepartamental y atrayendo mayor inversión privada.
“El norte siempre fue relegado. Mientras vemos al sur recibir proyectos e inversiones, nosotros nos estuvimos preparando. Sabemos que nuestros recursos construyeron gran parte del país y que, en algún momento, el norte tenía que despegar”, reflexionó.
Este desembolso se produce en un contexto particular para el Focem. En la última Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, el presidente paraguayo Santiago Peña realizó duras críticas al fondo, calificando como “absolutamente insuficiente” una nueva propuesta de financiamiento y señalando que, para mantener su valor real, el fondo debería ascender a al menos US$ 360 millones. En este marco, el proyecto en Concepción y San Pedro reafirma el rol del Focem como el principal mecanismo solidario de financiamiento del bloque, destinado precisamente a reducir las asimetrías y priorizar a las regiones menos desarrolladas.