El mercado paraguayo de arándanos viene mostrando una expansión sostenida, tanto en volumen como en alternativas de provisión. Los registros de importación reflejan un crecimiento significativo en los últimos tres años, mientras que la reciente apertura sanitaria para los arándanos chilenos suma un nuevo origen habilitado para abastecer la demanda local.
En 2024 ingresaron al país 86.171 kilos de arándanos, con un valor FOB de US$ 24.626,95. En 2025, el volumen prácticamente se duplicó y alcanzó 171.786 kilos, equivalentes a US$ 47.487,64 según su valor FOB.
La tendencia se aceleró durante 2026. En lo que va del año ya se importaron 203.638 kilos de arándanos por un valor FOB de US$ 55.418. De acuerdo con los datos disponibles, estas operaciones tuvieron como procedencia Brasil.
Así, en poco más de dos años, el volumen importado pasó de 86.171 kilos a más de 203.000 kilos, una evolución que evidencia el mayor movimiento comercial de esta fruta en el mercado paraguayo.
En este contexto de crecimiento, Chile concretó recientemente el ingreso formal de sus arándanos frescos al mercado paraguayo, luego de la firma de un protocolo fitosanitario entre el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile y el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave).
El acuerdo fue impulsado con el apoyo de Frutas de Chile y su Comité de Arándanos y establece un Sistema de Mitigación de Riesgos (SMR) para garantizar el cumplimiento de las condiciones sanitarias requeridas para el ingreso de la fruta.
La habilitación representa además una oportunidad logística para los exportadores chilenos, debido a la posibilidad de desarrollar una ruta terrestre directa hacia Asunción. Para una fruta fresca, donde los tiempos de traslado y las condiciones de conservación son determinantes, contar con una alternativa logística de este tipo puede favorecer la llegada del producto.
El protocolo contempla medidas como la certificación de predios libres de plagas, el monitoreo de los huertos y distintas alternativas de envío, ya sea mediante inspección en origen o fumigación, según las condiciones establecidas.
Desde el Senave explicaron que la habilitación de nuevos mercados responde a un análisis técnico previo de las condiciones sanitarias de cada país.
“Siempre que hay interés de importar-exportar a un nuevo mercado, se analizan los requerimientos técnicos y las condiciones de cada país para su ingreso a un nuevo territorio. Las cuestiones comerciales se realizan entre privados”, señalaron desde la institución.
El acercamiento entre Paraguay y Chile en materia de productos vegetales también tuvo un antecedente reciente. Semanas atrás, el Senave informó sobre la visita de Carlos Medina, director de la Cámara Chileno-Paraguaya de Comercio, junto con otros representantes, para abordar asuntos relacionados con la importación y exportación de productos vegetales entre ambos países.
Chile mira a la región
La apertura del mercado paraguayo se produce en un momento de expansión de los envíos chilenos de arándanos hacia Latinoamérica. Durante la temporada 2025-2026, las exportaciones chilenas de esta fruta hacia la región crecieron 10%, alcanzando cerca de 1.800 toneladas, con Argentina y Brasil como principales destinos.
Para Paraguay, la incorporación de Chile como proveedor habilitado suma una alternativa a un mercado que ya viene incrementando sus volúmenes de importación. Si bien las operaciones comerciales dependerán de las decisiones de los actores privados, la disponibilidad de un nuevo origen puede ampliar las opciones para importadores, distribuidores y consumidores.
El comportamiento de los últimos años marca una tendencia clara: el arándano dejó de ser un producto de nicho para avanzar dentro de la oferta de frutas importadas. Con más de 203 toneladas ingresadas en lo que va de 2026 y un nuevo proveedor habilitado, el mercado suma volumen, competencia y posibilidades de diversificación.