El abogado Juan José Armoa, máster en Derecho Civil y Procesal Civil, con experiencia en el Tribunal de Cuentas, explicó que esta rama del derecho es la que regula el funcionamiento del Estado y la relación de este con los administrados.
“El Derecho Administrativo es la rama del derecho que regula el funcionamiento del Estado, en todo su contenido”, dijo Armoa, y agregó que incluye desde la gestión de ingresos y egresos hasta los procedimientos, controles y autorizaciones que impactan directamente en la actividad privada.
En la práctica, esto significa que cada tipo de negocio enfrenta exigencias distintas y organismos específicos de control. “Dependiendo del rubro o del comercio al que se van a dedicar, existen distintas regulaciones y un ente público encargado que va a ser el regulador o el que va a tener a su cargo el control”, aclaró Armoa. Una obra de construcción, por ejemplo, requiere licencia ambiental y aprobaciones municipales; registrar una marca exige cumplir con requisitos legales para proteger la propiedad intelectual frente a terceros.
El experto enfatizó que el primer paso para cualquier empresario es informarse y cumplir con la normativa.
“Todos los entes públicos tienen sus páginas oficiales donde están los requisitos esenciales para la habilitación de tal o cual empresa. Siempre es prudente ver primero los requisitos y cumplir con los reglamentos para que el trámite no tenga inconvenientes”, aconsejó.
Además, resaltó la importancia de apoyarse en especialistas según el área del negocio, ya sean abogados administrativos, contadores, ingenieros o arquitectos, dependiendo del proyecto. Esto ayuda a evitar errores, retrasos o sanciones que puedan surgir por desconocimiento. En especial, los frentes ambiental, municipal y tributario concentran la mayoría de los desafíos para las empresas.
Armoa también recordó que el Derecho Administrativo protege al empresario frente a decisiones estatales arbitrarias.
“Si una decisión administrativa te afecta, tenés recursos para recurrir al superior jerárquico y, agotada la instancia administrativa, también existen las vías judiciales para impugnar la resolución”, explicó.
Es por ello que entender el Derecho Administrativo y los procedimientos que regulan habilitaciones, licencias y controles no es un lujo, sino una necesidad estratégica para todo tipo de negocios. “El Derecho Administrativo deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una herramienta que puede marcar la diferencia entre un trámite fluido y un proyecto trabado”, concluyó.
Para emprendedores locales y extranjeros, la lección, básicamente, es que informarse, planificar y asesorarse antes de cualquier movimiento es la mejor forma de que un negocio no solo arranque, sino que crezca sin sorpresas en sentido negativo.