El nuevo Audi Q7 llegó a Diesa para superar las expectativas del segmento Premium

La marca de los cuatro aros realizó un impresionante despliegue tecnológico en el Audi Center de Diesa, con motivo de la llegada del totalmente renovado Audi Q7.

“El nuevo Audi Q7 trae todo lo que el mercado le puede ofrecer. Es el SUV más flexible y más amplio del segmento Premium, con capacidad para hasta siete pasajeros y una tercera fila de asientos eléctrica. Gracias a una combinación de varios materiales inteligentes como el aluminio y el acero, se consiguió una reducción de peso de hasta 325 kg haciéndolo el SUV más ligero de su segmento”, detalló Miguel Carrizosa, presidente y director gerente de Diesa.
 
Con 250 HP de potencia y motor 3.0 TDI, la versión S Line presentada por Diesa viene con todos los asistentes de manejo, el Audi virtual cockpit, el cuadro de mandos totalmente digitalizado con visualizador de alta resolución. MMI Navigation Plus, con MMI Touch. Más touch, menos teclas, más funciones pensadas en el conductor y los pasajeros. Pre sense back, side and front, como asistente predictivo en manejo y en estacionamiento. Lleno de detalles y lujo interior, muy deportiva, más Audi.
 
El vehículo ya está disponible con variados planes de financiación, en el Audi Center Asunción (San Martín y Del Maestro) y en Diesa Audi Show Room Ciudad del Este (Ruta 7, km 6.5).

A motor de maquila: 2026 sería el año más importante para captar inversiones (exportaciones alcanzaron US$ 471 millones)

(Por TA) El régimen de maquila mantiene un ritmo de crecimiento sostenido y proyecta un segundo semestre con más dinamismo, impulsado por el interés de inversionistas extranjeros y la aprobación de nuevos programas industriales. Según cifras del sector, las exportaciones maquiladoras alcanzaron US$ 471 millones en el primer cuatrimestre del año, consolidando a la maquila como uno de los motores más fuertes del comercio exterior.

Crisis en Bolivia: Cómo nos afecta en los proyectos bilaterales (sus pérdidas superan los US$ 500 millones)

Más allá de los proyectos bilaterales, el impacto económico inmediato de la crisis ya se hace sentir. Según estimaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los bloqueos de carreteras que afectan especialmente al occidente del país han provocado pérdidas que superan los US$ 500 millones, con un impacto directo en exportadores, transportistas y operadores turísticos.