Uno de los cambios más recientes en el bolsillo de los trabajadores fue la actualización del salario mínimo. Desde julio de 2026 rige un reajuste del 5%, por lo que el salario mínimo para actividades diversas no especificadas quedó en G. 3.044.000 mensuales, mientras que el jornal mínimo pasó a G. 117.077. El reajuste fue establecido a partir de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el comportamiento de la economía y las recomendaciones del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).
Del otro lado están los precios. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Banco Central del Paraguay (BCP) mide la evolución de una canasta de bienes y servicios representativa del gasto de consumo de los hogares del área urbana del Área Metropolitana de Asunción. El último dato disponible corresponde a julio de 2026: la inflación interanual se ubicó en 1,6%, mientras que la inflación proyectada por el BCP para el cierre del año se mantiene en 3,3%.
La Encuesta de Variables Económicas de agosto de 2026, realizada entre agentes económicos, muestra además que las expectativas de inflación para los próximos 12 meses permanecen en 3,5%, mientras que para el cierre de 2026 se espera una inflación de 3,3%. Para la economía paraguaya, los agentes proyectan un crecimiento del PIB de 4,3% este año.
Pero que la inflación general esté contenida no significa necesariamente que todos los hogares tengan capacidad para ahorrar. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de julio de 2026 del BCP registró 42,99 puntos, por debajo de la zona neutral. Más directamente relacionado con las finanzas familiares, apenas el 13,5% de los encuestados manifestó tener predisposición a ahorrar, 1,5 puntos porcentuales menos que en junio y 4,75 puntos menos que en julio de 2025.
Los ingresos también presentan diferencias importantes. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua del INE correspondientes a 2025, el ingreso familiar mensual disponible promedio fue de aproximadamente G. 6,864 millones, mientras que el promedio de los ingresos familiares provenientes de actividades laborales rondó los G. 6,394 millones. La brecha entre hogares es amplia: el 20% de menores ingresos registró un promedio cercano a G. 2,296 millones, frente a unos G. 13,155 millones para el 20% de mayores ingresos.
Mientras tanto, Paraguay está realizando una medición que permitirá responder con mucha mayor precisión en qué gastan los hogares. El INE, junto con el BCP, lleva adelante la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) 2025-2026, cuyo objetivo es conocer los patrones actuales de ingreso y gasto y actualizar la canasta utilizada para calcular el IPC. La encuesta todavía está en ejecución, por lo que sus resultados finales aún no permiten afirmar cuánto del sueldo promedio se destina a alimentos, vivienda, transporte, educación u otros rubros.
Por ahora, los datos disponibles muestran una fotografía clara: el salario mínimo aumentó, la inflación se mantiene relativamente baja y las expectativas económicas son positivas, pero el margen para ahorrar continúa siendo reducido para buena parte de los hogares.
La pregunta de cuánto se lleva cada gasto del presupuesto familiar tendrá una respuesta estadística más precisa cuando finalice la EPF. Hasta entonces, ingresos, precios y capacidad de ahorro permiten seguir la pista de una de las preguntas más concretas de las finanzas personales: ¿cuánto del sueldo realmente queda después de pagar todo lo necesario para llegar a fin de mes?