El ingeniero cuestionó la idea de que exista una disponibilidad ilimitada de energía eléctrica. "Eso de abundante es un gran mito. La energía eléctrica tiene que producirse constantemente y no es un recurso infinito", expresó. Explicó que las centrales hidroeléctricas ya operan prácticamente al máximo de su capacidad para abastecer a ambos países socios y que el incremento de la demanda responde al crecimiento poblacional, la expansión de los negocios y una mayor electrificación de diferentes actividades productivas.
Viedma señaló que, de mantenerse la tendencia actual, entre 2028 y 2030 el país necesitará incorporar nuevas fuentes de generación para evitar que la disponibilidad energética se convierta en un freno para el crecimiento. En ese contexto, consideró que la energía solar aparece como una de las alternativas más viables debido a las condiciones climáticas y a los altos niveles de radiación solar registrados durante gran parte del año.
"Somos uno de los países con mejores condiciones para desarrollar la energía solar", sostuvo. Además, recordó que la generación actual disfrutó durante décadas de una amplia disponibilidad de electricidad, aunque advirtió que las próximas generaciones podrían enfrentar una realidad diferente si no se realizan inversiones para ampliar la oferta energética y diversificar la matriz de generación.
El presidente de APER también abordó el debate sobre el costo de la electricidad. Explicó que la tarifa aplicada actualmente responde a una decisión política y recibe subsidios estatales, por lo que no refleja completamente el costo real del servicio. A su criterio, el sistema requiere mayores inversiones para garantizar la expansión de la infraestructura eléctrica, mejorar la calidad del suministro y acompañar el crecimiento de la demanda en los próximos años.
En materia regulatoria, Viedma destacó la importancia de la Ley de Fomento de Energías Renovables, aprobada a finales de 2023 y reglamentada durante 2024. "La ley permite que el sector privado invierta en generación de energía renovable, produzca electricidad y la venda a la ANDE", explicó. Agregó que esta normativa aceleró diversos proyectos porque abrió una oportunidad para desarrollar un mercado eléctrico con mayor participación privada, similar al que ya funciona en otros países de la región.
El interés de los inversionistas también comienza a reflejarse en los proyectos impulsados por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Como ejemplo, Viedma mencionó la convocatoria para una planta solar de 140 megavatios en el Chaco, que reunió a más de 400 interesados, en su mayoría empresas extranjeras. Según indicó, el sector financiero internacional también observa con interés este tipo de emprendimientos debido a que se trata de inversiones de mediano y largo plazo, con una vida útil cercana a los 30 años.
Respecto a los desafíos pendientes, el ingeniero afirmó que todavía falta definir el mecanismo mediante el cual la ANDE comprará la energía excedente que produzcan viviendas, comercios e industrias con paneles solares instalados en sus inmuebles. "Ese valor todavía debe definirse y será un impulso muy importante para que más personas inviertan en generar su propia energía y descuenten ese consumo de su factura eléctrica", concluyó.