Estrés y productividad: cuando persiste se necesita más tiempo y esfuerzo para obtener los mismos resultados

(Por LM) Irritabilidad, cansancio constante, falta de concentración e insomnio son algunas de las señales que muchas personas normalizan sin darse cuenta de que podrían estar atravesando un cuadro de estrés laboral. La psicóloga laboral Luz Valdez advierte que escuchar estas alertas a tiempo puede marcar la diferencia entre un episodio de estrés y un proceso de burnout.

La presión por cumplir objetivos, la sobrecarga de tareas y la dificultad para desconectarse del trabajo están convirtiendo al estrés laboral en uno de los principales desafíos para el bienestar de los trabajadores. Aunque muchas veces sus síntomas se minimizan o se atribuyen al ritmo acelerado de la vida cotidiana, los especialistas alertan que ignorarlos puede tener consecuencias tanto en la salud como en el desempeño profesional.

Para la psicóloga laboral Luz Valdez, las primeras señales suelen ser sutiles y, precisamente por eso, pasan desapercibidas.

“Estar constantemente cansado, tener dificultades para concentrarse, irritarse por situaciones pequeñas, tener problemas para dormir o sentir ansiedad permanente son algunas de las primeras alertas que el cuerpo nos envía”, explica.

Según la especialista, estas manifestaciones no deben ser vistas como algo normal o inevitable. Por el contrario, representan una oportunidad para tomar medidas antes de que el desgaste avance hacia un cuadro más severo.

Estrés o burnout: ¿cuál es la diferencia?

Si bien ambos conceptos suelen utilizarse como sinónimos, Valdez aclara que existen diferencias importantes.

“El estrés aparece generalmente ante situaciones puntuales que requieren una respuesta inmediata. El burnout, en cambio, implica un agotamiento mucho más profundo y sostenido en el tiempo, directamente relacionado con el contexto laboral”, señala.

Este síndrome puede afectar la energía, la motivación y hasta la percepción que una persona tiene de su trabajo. Actividades que antes resultaban estimulantes o gratificantes pueden dejar de generar interés o satisfacción.

Cuando el estrés afecta el rendimiento

El impacto del estrés prolongado va mucho más allá del estado emocional. También repercute directamente en la capacidad de concentración, la memoria y la toma de decisiones.

“Las personas pueden tener dificultades para mantener la atención, recordar información o priorizar tareas. Eso termina afectando la productividad, porque se necesita más tiempo y esfuerzo para obtener los mismos resultados”, afirma la psicóloga.

La consecuencia no siempre es trabajar menos, sino trabajar con mayor desgaste para alcanzar objetivos similares.

El cuerpo habla

Irritabilidad, insomnio, cansancio persistente y falta de motivación son señales frecuentes que muchas personas experimentan durante largos períodos sin prestarles atención.

Para Valdez, estos síntomas indican que algo necesita ser revisado.

“El cuerpo y la mente están estrechamente relacionados. Cuando estas señales aparecen de forma prolongada, existe un desgaste emocional y físico que no debe ignorarse”, explica.

Aclara, sin embargo, que estos síntomas no necesariamente significan que una persona ya esté atravesando un burnout, ya que también pueden estar asociados a otras afecciones. Lo importante es detenerse a identificar qué está ocurriendo y cuáles son las causas.

Las causas detrás del agotamiento

La especialista sostiene que no existe un único factor que desencadene el estrés laboral. Más bien, se trata de una combinación de circunstancias que se acumulan con el tiempo.

Entre las más frecuentes menciona la sobrecarga de trabajo, los plazos ajustados, la presión por los resultados, la falta de claridad en las responsabilidades, los cambios constantes dentro de los equipos, la escasa autonomía y una gestión inadecuada por parte de algunos líderes.

A estos elementos se suman factores personales como la falta de tiempo para el descanso, la dificultad para desconectarse y los problemas que cada persona enfrenta fuera del ámbito laboral.

Pequeños hábitos que ayudan

Aunque no existen soluciones mágicas, incorporar ciertas rutinas puede contribuir significativamente a reducir los niveles de estrés.

Valdez recomienda comenzar el día identificando prioridades y organizando las tareas más importantes. También aconseja evitar la multitarea, ya que realizar varias actividades simultáneamente suele aumentar la sensación de ansiedad y disminuir la concentración.

Otras prácticas clave incluyen realizar pausas activas durante la jornada, mantener una buena hidratación, cuidar la alimentación y respetar los horarios de descanso.

“Si el horario laboral termina a las seis de la tarde, es importante desconectarse y dejar para el día siguiente aquello que no sea urgente. Estar pendiente del correo o de los mensajes fuera de horario dificulta el descanso mental”, señala.

Dormir las horas necesarias también es fundamental para la recuperación física y emocional.

Cuándo pedir ayuda

La búsqueda de apoyo profesional se vuelve necesaria cuando los síntomas comienzan a afectar la calidad de vida.

“Cuando el estrés impacta en la salud, el descanso, las relaciones personales o el desempeño laboral, es momento de levantar la mano y buscar ayuda”, afirma.

También recomienda consultar con especialistas cuando las estrategias que antes ayudaban a gestionar el estrés dejan de ser efectivas.

El rol de las empresas

Para Valdez, la prevención del estrés y el burnout no es una responsabilidad exclusiva de los trabajadores. Las organizaciones tienen un papel central en la construcción de entornos saludables.

Entre las medidas que pueden implementar se encuentran la promoción de pausas activas, la creación de espacios de descanso, la capacitación de líderes para detectar señales de alerta y el impulso de programas relacionados con la salud mental y el bienestar.

Asimismo, destaca la importancia de fomentar una comunicación abierta y generar espacios seguros donde los colaboradores puedan expresar dificultades o preocupaciones sin temor a ser juzgados.

“El bienestar no debería limitarse a actividades aisladas. Tiene que formar parte de la cultura organizacional”, sostiene.

La especialista concluye que invertir en la salud emocional de los equipos no solo beneficia a las personas, sino también a las empresas. Un colaborador que se siente cuidado, escuchado y valorado tiene mayores posibilidades de desarrollarse, comprometerse con su trabajo y contribuir al crecimiento colectivo.

“Muchas veces, el estrés no llega de golpe. Se instala lentamente, se disfraza de rutina y se vuelve invisible. Reconocerlo a tiempo puede ser el primer paso para recuperar el equilibrio y evitar que el cuerpo y la mente pasen una factura más alta de la esperada”, concluye la profesional.



FMI propone revisar la estructura fiscal de Paraguay: ingresos, exenciones y déficit bajo análisis

(Por MV) Paraguay mantiene perspectivas favorables de crecimiento y estabilidad macroeconómica, pero enfrenta desafíos fiscales que requerirán nuevas reformas. En su Consulta del Artículo IV 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó fortalecer la recaudación, revisar gastos tributarios y exenciones, continuar los ajustes de la Caja Fiscal y replantear la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF). Los exministros Benigno López y Óscar Llamosas analizaron estas recomendaciones y coincidieron en la necesidad de avanzar en cambios que fortalezcan la sostenibilidad fiscal.

Paraguay busca atraer una planta de fertilizantes para abastecer al Cono Sur desde Carmelo Peralta

Paraguay busca aprovechar su ubicación logística y la futura integración gasífera regional para incursionar en la producción de fertilizantes. La propuesta contempla instalar en Carmelo Peralta, Alto Paraguay, una planta de urea alimentada inicialmente con gas natural argentino y, en una segunda etapa, eventualmente con gas proveniente del Chaco paraguayo. La iniciativa fue presentada en Montevideo, Uruguay.

Alto Paraná concentra el 48% de la maquila nacional y proyecta un cierre de año récord impulsado por el mercado regional

Informes oficiales del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap) confirman el liderazgo del décimo departamento, con más de 13.000 empleos directos. Autopartes, confecciones y plásticos encabezan la canasta exportadora, mientras que el último trimestre de 2026 apunta a acelerar el abastecimiento hacia Brasil.

Dejaron la oficina para apostar por Ginger Bakery: hoy, con 22 y 23 años, viven de su emprendimiento

(Por NL) Todo inició como una forma de generar un ingreso extra mientras tenían otros trabajos y, al final, se convirtió en el trabajo de tiempo completo de Alejandro Rivarola, de 23 años, e Ivanna Larroza Ingolotti, de 22. Hace poco más de un año y medio, la pareja comenzó Ginger Bakery & Co, en Fernando de la Mora, Zona Sur, con mini donitas y muchas ganas de hacer crecer algo propio.