Peyrat explicó que este crecimiento se sustenta en una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre ellos se destacan la estabilidad macroeconómica del país, un marco jurídico claro y previsible, y costos de producción competitivos, especialmente en energía eléctrica y mano de obra. A esto se suma la integración productiva con mercados regionales, principalmente Brasil y Argentina, y la confianza sostenida de los inversionistas extranjeros, que ampliaron capacidades productivas y diversificaron las líneas de producción.
“El régimen de maquila permitió diversificar la matriz exportadora paraguaya, tradicionalmente concentrada en productos primarios. Ahora, la industria maquiladora impulsa bienes industrializados y manufacturas con mayor valor agregado, fortaleciendo la inserción del país en cadenas regionales y globales de valor”, señaló Peyrat.
El récord de 2025 también refleja la diversificación de productos y mercados. Los rubros líderes en exportaciones fueron autopartes y componentes para la industria automotriz, aluminio y sus manufacturas, plásticos, productos químicos y farmacéuticos, así como confecciones y textiles. De hecho, el 83% de los envíos se concentró en autopartes, confecciones, aluminio, productos alimenticios y plásticos. En los últimos 12 meses, las empresas maquiladoras lograron acceder a seis nuevos mercados internacionales, con exportaciones a Rusia (productos cárnicos), Islas Caimán (químicos), Omán (productos alimenticios), Letonia (madera y manufacturas), Ucrania (autopartes) y Nepal (alimentos para mascotas).
En cuanto a destinos tradicionales, el 82% de las exportaciones se dirigió al Mercosur, con Brasil concentrando el 64% y Argentina el 16% de los envíos. Otros mercados incluyen Estados Unidos, Países Bajos, Bolivia, Chile y Uruguay, evidenciando la creciente diversificación geográfica de la maquila paraguaya.
El impacto económico del régimen de maquila se refleja también en la creación de empleo formal. Actualmente, las industrias maquiladoras generan 35.357 puestos de trabajo, un incremento del 18% respecto a 2024, equivalente a 5.401 nuevos empleos. El 45% de los trabajadores son mujeres, y los principales rubros generadores de empleo incluyen confecciones y textiles, autopartes, servicios intangibles, plásticos y químicos-farmacéuticos. Geográficamente, el 91% de las empresas con programas de maquila aprobados se concentra en los departamentos de Alto Paraná, Central, Capital y Amambay, consolidando estos territorios como polos industriales estratégicos.
La balanza comercial del sector también es positiva. Las importaciones vinculadas a la maquila alcanzaron US$ 675 millones, un 18% más que en 2024, pero las exportaciones superaron a las importaciones en un 87%, reflejando la incorporación de valor agregado en la producción nacional y la capacidad del régimen para generar divisas de manera sostenible.
En términos de dinamismo anual, solo en diciembre de 2025 las exportaciones maquiladoras alcanzaron US$ 98 millones, con un crecimiento del 7% respecto al mismo mes del año anterior. Durante 2025 se aprobaron además 22 nuevos programas de maquila, representando aproximadamente US$ 50 millones en inversiones, consolidando la confianza de los inversionistas en la estabilidad y el potencial del sector.
Peyrat destacó que la evolución de la maquila hacia actividades de mayor complejidad productiva y mayor contenido tecnológico evidencia un proceso de consolidación y madurez industrial. “Estamos viendo un régimen que no solo produce más, sino que incorpora innovación, servicios industriales especializados y encadenamientos locales que fortalecen la economía nacional”, indicó.