El nombramiento no representa un cambio de dirección improvisado, sino la continuidad de un proyecto estratégico de largo plazo. “No se trata de una gestión aislada, sino de un trabajo colectivo con metas claras y medibles”, afirmó a InfoNegocios Guggiari, quien ya formó parte del proceso institucional como presidente de Braford Junior Paraguay en 2017.
Su vínculo con la raza comenzó en 2010, cuando junto a su familia inició el proyecto Cabaña Ype Porã en San Pedro. Posteriormente trasladaron el rodeo a Alto Paraguay, donde actualmente desarrollan sus actividades en Ganadera y Cabaña Las Lilas. Esa experiencia productiva, sumada a una pasantía realizada en 2014 en Australia —en el establecimiento Chadwick Downs—, marcó su visión sobre genética, eficiencia y competitividad.
El eje central de su gestión será el fortalecimiento del programa de mejoramiento genético. La apuesta pasa por impulsar el uso masivo de DEPs (Diferencias Esperadas de Progenie), una herramienta técnica que permite tomar decisiones basadas en datos objetivos y no solo en apreciaciones visuales. “El productor necesita previsibilidad y herramientas concretas para mejorar eficiencia y rentabilidad”, sostuvo.
En un contexto donde la ganadería paraguaya compite en mercados cada vez más exigentes, la estrategia apunta a producir mayor volumen con calidad direccionada. La meta 2034 es clara: aumentar significativamente la participación del Braford en la faena nacional, consolidando su protagonismo dentro del rodeo paraguayo.
Otro frente clave será el fortalecimiento comercial. Durante su mandato, la Asociación buscará consolidar las ferias de invernada y reproductores como plataformas de negocio más dinámicas, incrementando el volumen de animales y la participación de criadores en el plan genético.
En paralelo, se proyecta potenciar la marca Carne Braford con identidad propia, fortaleciendo alianzas estratégicas con frigoríficos y promoviendo cortes premium diferenciados. La lógica es avanzar más allá de la genética y capturar valor en toda la cadena cárnica, posicionando a la raza no solo como herramienta productiva, sino como marca comercial.
El gran hito en el horizonte es el Congreso Mundial Braford 2028. Para el sector, será una vitrina internacional para exhibir el nivel genético y organizacional alcanzado por Paraguay. “Es una oportunidad histórica para mostrar lo que el país ha construido en estos años”, señaló Guggiari. El evento tendrá impacto técnico, reputacional y comercial, consolidando al país dentro del mapa global de la raza.
La profesionalización institucional también forma parte del plan. Aunque el período presidencial es de dos años, la gestión se articula sobre una planificación a diez, con comisiones técnicas y operativas que trabajan con metas claras, seguimiento de indicadores y evaluación constante de resultados.
La cercanía con el productor será un eje transversal. Se impulsarán más salidas técnicas, capacitaciones y espacios de integración para fortalecer el vínculo entre la Asociación y los criadores. En ese esquema, los jóvenes tendrán un rol estratégico. Braford Junior continuará siendo el semillero dirigencial y técnico, incorporando nuevas generaciones a la conducción y al uso de herramientas digitales.
Tecnología, análisis de datos productivos y profesionalización serán pilares para sostener el crecimiento proyectado. La premisa es clara: la competitividad futura dependerá de decisiones técnicas basadas en información objetiva.
Con la mirada puesta en 2034 y el Mundial 2028 como catalizador, la nueva conducción busca convertir planificación en resultados medibles. “El crecimiento institucional solo es posible trabajando en equipo”, resumió Guggiari. En un negocio donde la genética define rentabilidad, la apuesta del Braford paraguayo entra en una etapa decisiva.