Paraguay suma un nuevo capítulo en su inserción en los mercados internacionales con la primera exportación marítima de harina de soja en barcaza. La operación contempla un volumen superior a las 25.000 toneladas y tiene como destino final Yemen, un mercado que abre una nueva ruta comercial para un producto con mayor valor agregado del agro local.
La operación es liderada por Grow Farms, empresa que viene ampliando su presencia en el comercio internacional de commodities agroindustriales. Su fundador y CEO, Gustavo Pardo Borgogno, explicó a InfoNegocios que este envío marca un punto de inflexión en la estrategia logística de la compañía.
“Nosotros venimos preparando la empresa desde los inicios para poder dar el salto de los contenedores a los negocios en barco desde hace muchísimo tiempo”, señaló el empresario, destacando que esta transición forma parte de un proceso planificado de expansión.
El cargamento corresponde a harina de soja procesada en el Chaco paraguayo, un producto que incorpora valor agregado frente a la exportación tradicional de granos. Según Pardo Borgogno, la operación se concretó a partir de una demanda específica de un cliente internacional que buscaba este tipo de producto por primera vez.
“El cliente tenía una demanda concreta de este producto, que nunca había comprado con anterioridad, y confió en la empresa para adquirir este volumen”, explicó.
La empresa proyecta que esta no será una operación aislada. Para septiembre ya está prevista una segunda exportación, también de unas 25.000 toneladas, con destino inicial a Venezuela. A esto se suma la posibilidad de un tercer embarque antes de fin de año, lo que llevaría el volumen total a unas 75.000 toneladas en 2026.
“Los dos barcos ya están listos y la idea, si todo sale bien, es agregar uno más en noviembre”, adelantó el CEO de Grow Farms.
Actualmente, la compañía ya opera con harina de soja paraguaya en más de 21 mercados internacionales, principalmente mediante envíos en contenedores. Sin embargo, el salto al transporte marítimo a gran escala abre una nueva etapa en su estrategia comercial.
“Estamos exportando harina de soja a más de 21 países. Ahora estamos entrando en una etapa de mayor escala con los embarques marítimos”, comentó.
Los destinos actuales incluyen mercados de Medio Oriente, como Omán y Qatar, además de nuevas oportunidades en evaluación en Arabia Saudita, Vietnam y Tailandia. Para la empresa, la diversificación geográfica es clave en un contexto global de alta demanda de proteínas vegetales.
En cuanto a la producción local, Pardo Borgogno destacó el potencial del agro paraguayo para sostener este tipo de operaciones, aunque reconoció las limitaciones de volumen del país.
“La producción paraguaya es limitada, pero eso no significa que no podamos duplicar los volúmenes de exportación con el tiempo”, afirmó.
La estrategia de la compañía apunta a un crecimiento gradual, sin desbordar la capacidad productiva ni alterar el equilibrio del mercado.
“No necesitamos ver volúmenes desmedidos. Nos interesa estar en un nivel medio, sostenible, que permita planificar a largo plazo”, sostuvo.
Con este primer embarque, Paraguay no solo suma un nuevo destino comercial, sino que también consolida una transición hacia exportaciones de mayor escala y complejidad logística, en un segmento donde el valor agregado comienza a ganar terreno.