La industria paraguaya llega a una nueva conmemoración de su día con indicadores que reflejan una evolución sostenida en los últimos años. Actualmente, el sector representa aproximadamente el 19,4% del producto interno bruto (PIB), equivalente a unos US$ 9.650 millones, consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional. Además, emplea a más de 353.000 personas y ha logrado reducir los niveles de informalidad laboral dentro del sector, que pasaron del 62% en 2020 al 55% en 2025.
En conversación con InfoNegocios, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que el país está avanzando hacia una economía cada vez más industrializada, impulsada por nuevas inversiones, mayor generación de empleo formal y un crecimiento sostenido de las exportaciones manufactureras.
Uno de los datos que mejor refleja esta transformación es el desempeño exportador. Durante 2025, las exportaciones manufactureras alcanzaron US$ 6.311 millones, un crecimiento del 11% respecto al año anterior. Más aún, en la última década las manufacturas de origen industrial crecieron a un ritmo promedio del 11% anual, muy por encima del crecimiento promedio de las exportaciones totales del país.
Inversiones que siguen creciendo
El dinamismo industrial también se refleja en la llegada de nuevas inversiones. Según datos compartidos por el titular del MIC, el stock de inversión extranjera directa en el sector industrial alcanzó US$ 2.905 millones al cierre de 2024, lo que representa el 28% del total de la inversión extranjera en Paraguay.
A esto se suma el desempeño de los proyectos acogidos al régimen de incentivos de la Ley 7.548/25 (ex Ley 60/90). Entre enero y julio de este año, las inversiones proyectadas alcanzaron US$ 448 millones, lo que representa un crecimiento del 32% respecto al mismo período de 2025. Del total, US$ 334 millones corresponden a inversiones nacionales y US$ 114 millones a capital extranjero.
Los sectores con mayor dinamismo son la producción de carne, minerales no metálicos, productos químicos, cuero y calzado, bebidas, molinería, panadería y textiles. Además, el MIC observa un creciente interés de empresas brasileñas, asiáticas y europeas que ven a Paraguay como una plataforma estratégica para abastecer al Mercosur y otros mercados internacionales.
De exportador de materias primas a productor de valor agregado
Para el Gobierno, el desafío ya no pasa únicamente por exportar más, sino por transformar más dentro del país. Riquelme explicó que hace apenas 25 años alrededor del 80% de las exportaciones paraguayas correspondían a materias primas y energía, mientras que las manufacturas representaban apenas el 20%. Hoy la situación es muy distinta: las manufacturas concentran el 57% de las exportaciones nacionales, reflejando una transformación gradual de la estructura productiva paraguaya.
Con ese objetivo, el MIC apuesta por fortalecer los regímenes de promoción de inversiones y maquila, impulsar una nueva generación de parques industriales y desarrollar cadenas de valor que incorporen mayor tecnología y conocimiento a la producción nacional.
El reto de la competitividad
Si bien Paraguay mantiene ventajas importantes como energía renovable competitiva, estabilidad macroeconómica y un esquema tributario previsible, el ministro identificó un obstáculo que continúa afectando la competitividad industrial: el costo logístico.
Según explicó, reducir ese costo requiere garantizar la navegabilidad permanente de la Hidrovía Paraná-Paraguay, aprovechar plenamente el Corredor Bioceánico y continuar fortaleciendo la infraestructura vial que conecta las zonas industriales con los mercados. El objetivo es reducir los costos de transporte y mejorar los tiempos de exportación.
Paralelamente, el MIC trabaja en un mapa nacional de inversiones y en una actualización de la Ley de Parques Industriales, con el fin de facilitar la instalación de nuevas industrias en espacios preparados con infraestructura y servicios adecuados.
Capital humano para la nueva industria
Otro de los desafíos identificados por el Gobierno es la disponibilidad de trabajadores técnicos especializados.
La estrategia oficial apunta a vincular la formación profesional con las necesidades concretas de las inversiones que llegan al país. Para ello, se trabaja en conjunto con el Ministerio de Trabajo, el Sinafocal, el SNPP, el MEC y nuevos centros de formación técnica como Katech, desarrollado con apoyo de la República de Corea, orientado especialmente a sectores como el automotriz y la matricería.
El objetivo, según Riquelme, es asegurar que la creciente demanda de empleo industrial pueda ser cubierta por mano de obra paraguaya capacitada y con mejores oportunidades laborales.
La apuesta para la próxima década
Mirando hacia los próximos años, el ministro considera que Paraguay debe consolidarse como una plataforma regional de manufactura con mayor contenido tecnológico y creciente valor agregado. Entre los sectores con mayor potencial menciona autopartes, textiles, manufacturas metálicas, productos químicos, biocombustibles, alimentos procesados y la industria forestal.
Para lograrlo, sostiene que será fundamental continuar invirtiendo en infraestructura logística y energética, desarrollar capital humano especializado, ampliar las opciones de financiamiento industrial de largo plazo y fortalecer marcos regulatorios que permitan atraer industrias cada vez más sofisticadas.