La cuenta regresiva para la Expo Paraguay 2026 ya comenzó. Mientras el predio de Mariano Roque Alonso ultima los preparativos, la organización confirmó que este año participarán alrededor de 2.400 animales entre ejemplares de bozal y de campo, provenientes de distintos puntos del país. Detrás de cada uno existe un proceso de selección genética que demanda entre tres y cuatro años de trabajo, convirtiendo a la muestra en mucho más que una exposición: es la gran vitrina del mejoramiento genético paraguayo.
Johanna Bottrell, coordinadora de la Comisión Central de Exposiciones, explicó a InfoNegocios que los primeros animales empezarán a llegar la próxima semana, incluso antes de la apertura oficial prevista para el 11 de julio. Los ejemplares provenientes del Chaco serán los primeros en ingresar, considerando las dificultades que pueden generar las condiciones climáticas para salir de los establecimientos ganaderos.
La logística representa uno de los mayores desafíos de la organización. Albergar casi 2.500 animales durante dos semanas implica coordinar el traslado, alojamiento, alimentación y control sanitario de cada ejemplar. Todos los galpones ya fueron acondicionados y desinfectados para recibir a los verdaderos protagonistas de la muestra.
Durante los cuatro días de juras en el ruedo central competirán los animales de bozal, todos registrados y pertenecientes a líneas de alta genética. Paralelamente, en el ruedito se desarrollarán, durante toda la exposición, las juras y remates de animales de campo, generando oportunidades comerciales para productores, cabañeros e inversionistas.
Uno de los principales atractivos de esta edición será la diversidad de razas presentes. En bovinos competirán Braford, Brahman, Brangus, Nelore, Senepol, Belmont Red, Angus, Santa Gertrudis, Charolais, Polled Hereford, Hereford, Holando, además de Limousin y Senangus, dos razas que vuelven a participar luego de haber estado ausentes en la edición anterior.
En ovinos estarán Hampshire Down, Texel, Santa Inés, Dorper, White Dorper, Frisona y Suffolk, que hará su primera participación en la historia de la Expo Paraguay. La especie equina reunirá ejemplares de las razas Cuarto de Milla, Criollo, Appaloosa, Árabe y Paint Horse, mientras que en caprinos competirán Alpina, Anglo Nubian, Boer, Saanen y Toggenburg. La exposición también contará con conejos de las razas Leonado de Borgoña, Neozelandés Blanco y Californiano.
Bottrell destacó que el verdadero diferencial de la muestra no radica únicamente en la cantidad de animales, sino en el largo proceso que existe detrás de cada ejemplar. Desde la implantación del embrión o el servicio reproductivo, cada animal debe cumplir estrictos registros genealógicos, controles sanitarios y requisitos físicos para llegar a la pista de competencia. En muchos casos, el trabajo comienza hasta cuatro años antes de que el ejemplar pueda participar en la exposición.
A ese proceso se suma el sistema nacional de identificación individual impulsado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Todos los animales que participan en las competencias de bozal y corresponden al denominado Karimbo 5 ya cuentan con identificación electrónica, lo que fortalece la trazabilidad del rodeo paraguayo.
Según explicó Bottrell, cada ejemplar atraviesa un doble control antes de ingresar al predio ferial. Primero es inspeccionado por técnicos del Senacsa y luego pasa las verificaciones propias de cada asociación de criadores, garantizando tanto la sanidad como la autenticidad de sus registros genealógicos.
La dirigente señaló además que la trazabilidad completa del rodeo nacional podría alcanzarse en aproximadamente cinco años, una herramienta considerada estratégica para seguir fortaleciendo el posicionamiento internacional de la genética paraguaya.
Ese reconocimiento internacional es precisamente uno de los principales objetivos de la Expo Paraguay viene consolidándose como proveedor de genética bovina para distintos mercados de la región, convirtiendo a la exposición en una plataforma para exhibir los avances logrados por las cabañas nacionales y abrir nuevas oportunidades de negocios para el sector pecuario.