La mandioca, uno de los alimentos más tradicionales de la dieta paraguaya, está dejando de ser vista únicamente como un producto de autoconsumo para consolidarse como una fuente de ingresos cada vez más importante para cientos de familias rurales. En el sur de Itapúa, donde el cultivo representa el principal sustento económico de numerosas comunidades, la combinación de mejores precios, mayor productividad y acompañamiento técnico está incentivando a más productores a apostar por este rubro.
De acuerdo con Diosnel Bareiro, técnico especialista en mandioca del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el escenario actual es considerablemente más favorable que el de años anteriores, marcados por la sequía, la baja calidad de las ramas semilla y la incidencia de enfermedades que afectaron los rendimientos.
“Este año mejoró bastante el rendimiento y también la calidad del producto. Los productores están viendo resultados gracias al manejo del suelo, el uso de nuevas variedades y la incorporación de tecnología”, explicó en entrevista con InfoNegocios.
Uno de los casos más representativos es el del Comité de Productores San Roque Antequera, de Coronel Bogado, cuya actividad fue destacada durante la II Fiesta de la Mandioca, realizada recientemente en ese distrito. La organización, que hace pocos años reunía a apenas 25 socios, hoy cuenta con 40 integrantes y continúa creciendo a medida que más agricultores encuentran en la mandioca una alternativa rentable.
Solo este grupo proyecta comercializar alrededor de 100.000 kilos de mandioca durante la presente campaña. La mayor parte de la producción se vende para consumo fresco, modalidad que actualmente ofrece mejores retornos económicos que la industrialización.
Los productores comercializan la mandioca con cáscara entre G. 3.000 y G. 4.000 por kilo, mientras que la mandioca pelada alcanza precios de entre G. 5.000 y G. 6.000 por kilo. Gracias a estos valores, muchos agricultores logran ingresos diarios que oscilan entre G. 150.000 y G. 400.000, abasteciendo mercados como Coronel Bogado, Encarnación, Carmen del Paraná y varios distritos del departamento de Misiones.
El crecimiento del rubro también está vinculado al apoyo recibido mediante programas del MAG. Durante el último año, el comité fue equipado con un tractor agrícola de 100 HP, una plantadora de ramas de dos hileras, subsoladores y pulverizadores, herramientas que permitieron mecanizar parte del proceso productivo y reducir significativamente los tiempos de implantación.
Bareiro explicó que actualmente una hectárea puede plantarse en apenas una jornada utilizando la maquinaria adecuada, una tarea que anteriormente demandaba mucho más tiempo y mano de obra.
La mejora de la productividad también se refleja en los números regionales. En los once distritos que integran la zona sur de Itapúa existen actualmente 1.520 productores dedicados al cultivo en una superficie de 979 hectáreas, siendo General Artigas, San Pedro del Paraná y Coronel Bogado las principales zonas de producción.
Otro de los factores que está elevando el potencial del cultivo es la incorporación de variedades mejoradas provenientes de Brasil. Entre las más utilizadas figuran Vassourinha, AC90 y Cinco Minutos, que demostraron buenos niveles de productividad y calidad.
La variedad Vassourinha llegó a registrar hasta 28% de almidón, mientras que Cinco Minutos alcanzó alrededor de 27%, aunque en algunos ensayos incluso superó a la primera en rendimiento.
Sin embargo, el especialista aclaró que la clave para obtener mayores niveles de almidón no está únicamente en la genética. Los ensayos realizados por el MAG demostraron que la fertilidad del suelo tiene un impacto decisivo sobre la calidad de la raíz.
En parcelas recuperadas mediante corrección de acidez, incorporación de materia orgánica y utilización de abonos verdes, tanto las variedades nacionales como las brasileñas mostraron mejoras significativas. En cambio, en suelos degradados, incluso materiales que en Brasil superan el 30% de almidón apenas alcanzaron entre 21% y 22%.
La expectativa ahora está puesta en la nueva campaña de siembra, que comienza durante julio. Además de mantener la superficie cultivada, existe interés por ampliarla debido a la creciente demanda del mercado.
Bareiro adelantó que las industrias procesadoras de almidón instaladas en el país continúan importando materia prima desde Brasil porque la producción nacional aún resulta insuficiente. Ante esta situación, el MAG trabaja para vincular a los agricultores con las empresas mediante contratos de producción que garanticen un precio base y mayor previsibilidad para ambas partes.
Ese escenario abre una nueva oportunidad para transformar a la mandioca en un cultivo con mayor integración industrial y mejores perspectivas comerciales.
Como muestra del creciente interés que despierta el rubro, el pasado 26 de junio se desarrolló la II Fiesta de la Mandioca en Coronel Bogado, organizada por la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) junto con el Comité de Productores San Roque Antequera. La actividad reunió a unos 350 asistentes entre productores, estudiantes, técnicos y autoridades.
Durante la jornada se instalaron espacios dedicados a líneas de financiamiento, educación financiera, producción sostenible y métodos para medir el rendimiento de almidón, además de una exposición gastronómica con diversos alimentos elaborados a base de mandioca.
Uno de los momentos más destacados fue el concurso de la raíz más pesada, cuyo ganador presentó una mandioca de 13,45 kilos, reflejando el potencial productivo que está alcanzando este cultivo en el sur del país.