Durante su exposición, el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, destacó que el país enfrenta actualmente un déficit habitacional cercano a los 900.000 hogares y afirmó que Che Róga Porã busca responder a esa problemática con un esquema de financiamiento pensado para la clase media trabajadora. “El objetivo de Che Róga Porã es que la clase media trabajadora pueda acceder a una vivienda propia con cuotas similares a un alquiler”, sostuvo.
Baruja explicó que el programa funciona mediante una alianza público-privada que permite ofrecer créditos de hasta 30 años, con una tasa fija del 6,5 % en guaraníes. Además, señaló que el objetivo consiste en lograr que la cuota mensual se acerque al costo de un alquiler, facilitando así el acceso a la primera vivienda para miles de familias paraguayas.
El titular del MUVH detalló que el plan evolucionó desde su primera versión, enfocada en proyectos en pozo, hacia nuevas modalidades que amplían las posibilidades de acceso. Actualmente, el programa contempla la construcción en terreno propio, la compra de terreno y construcción, la adquisición de viviendas terminadas y también la ampliación o refacción de casas existentes.
El ministro también resaltó que en octubre de 2025 el Gobierno habilitó una modalidad dirigida a paraguayos residentes en el exterior, mientras que en diciembre incorporó una línea específica para residentes de Asunción. “Hoy ya tenemos más de 5.300 créditos aprobados y en proceso de aprobación, con operaciones que alcanzan unos US$ 230 millones”, destacó Baruja.
Otro de los datos destacados durante el encuentro fue el impacto económico que genera el programa. Baruja afirmó que Che Róga Porã contribuyó a la creación de más de 40.000 empleos y mencionó que actualmente participan 33 instituciones financieras. Además, indicó que el promedio de edad de los tomadores de crédito ronda los 34 años y que el 49% corresponde a mujeres. “El programa no solo reduce el déficit habitacional, también genera empleo y dinamiza la economía”, expresó el ministro.
En el panel también participó Carlos Ávalos, miembro del Directorio de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), quien sostuvo que anteriormente las condiciones de financiamiento no se ajustaban a la realidad de la clase media paraguaya. “Antes los plazos y las tasas no respondían a la realidad de la clase media paraguaya; ahora se ofrecen créditos de hasta 30 años con una tasa fija del 6,5%”, señaló.
Por su parte, Néstor Crosta, gerente departamental de Vivienda del BNF, informó que la entidad desembolsó alrededor de 1.800 créditos durante 2025 exclusivamente mediante Che Róga Porã, consolidando al programa como uno de los principales motores del financiamiento habitacional en el país.
El mercado de capitales
La asamblea de Alide también incluyó un espacio dedicado al desarrollo de mercados de capitales y financiamiento sostenible. Durante ese bloque, representantes de Paraguay, México y Argentina debatieron sobre mecanismos para movilizar inversiones hacia infraestructura, pymes y proyectos sostenibles.
En ese contexto, César Vargas, gerente general del BNF, explicó la experiencia de la entidad con créditos sindicados para obras de infraestructura, especialmente vinculadas al corredor bioceánico. Además, afirmó que el banco trabaja en líneas de financiamiento accesibles para mipymes, con tasas de un dígito, plazos de hasta siete años y períodos de gracia.
A su vez, Elías Gelay, presidente de Cadiem Casa de Bolsa, señaló que uno de los principales obstáculos para que más empresas paraguayas accedan al mercado de capitales radica en la falta de capacitación financiera y en la visión de corto plazo que aún persiste en muchos proyectos empresariales. “El desafío está en impulsar una visión de largo plazo y fortalecer la capacitación financiera de las empresas paraguayas”, expresó.
Finalmente, Hugo Cáceres, intendente de Supervisión de la Superintendencia de Valores del Banco Central del Paraguay, valoró la nueva legislación que unifica siete normativas anteriores y aseguró que el nuevo marco regulatorio otorga mayor flexibilidad al mercado y fortalece las herramientas de supervisión para los inversionistas.