Teca Estudio opera como marca desde hace más de siete años, aunque Remonato acumula más de dos décadas de experiencia en el desarrollo de proyectos inmobiliarios, corporativos y de retail. El estudio se especializa en arquitectura sustentable y participó en proyectos con certificaciones internacionales, apostando por altos niveles de terminación y calidad constructiva.
Remonato sostuvo que un proyecto arquitectónico exitoso no solo debe verse bien, sino también funcionar y envejecer correctamente en el tiempo. “Pensamos en cómo va a convivir el edificio con el usuario durante toda su vida útil”, explicó. En ese sentido, remarcó que el costo de operación y mantenimiento representa cerca del 70% del costo total de un edificio durante su ciclo de vida, mientras que la construcción inicial equivale a apenas el 30%. Por eso, su enfoque prioriza materiales durables y estrategias que reduzcan los costos futuros.
El arquitecto también analizó el mercado inmobiliario paraguayo y señaló que existe una brecha entre lo que el mercado demanda y lo que muchos desarrolladores ofrecen. Indicó que gran parte del sector compite por precio, sacrificando calidad, aunque las grandes desarrolladoras comienzan a apostar por productos con mayor nivel de terminación y valor agregado. Sin embargo, aseguró que el mercado se está profesionalizando y que los clientes son cada vez más exigentes.
Según Remonato, el sector ya no se centra únicamente en el precio por metro cuadrado, sino en la propuesta de valor integral del edificio. “Hoy el cliente mira qué experiencia ofrece el proyecto, qué amenities tiene y qué concepto propone, más allá de los materiales o la superficie”, afirmó. También destacó el crecimiento sostenido de los desarrollos en Asunción, el área metropolitana y ciudades como Ciudad del Este, impulsado por una demanda más sofisticada.
En cuanto a sustentabilidad, Remonato reconoció que todavía no es una exigencia fuerte en el mercado residencial paraguayo. Sostuvo que la eficiencia energética resulta el aspecto más tangible para los clientes, mientras que las certificaciones ambientales siguen siendo más comunes en edificios corporativos o comerciales, especialmente en empresas con estándares internacionales. A su criterio, el sector residencial debería avanzar hacia esos estándares para no quedar rezagado frente a otros mercados.
Sobre tecnología e innovación, el arquitecto afirmó que herramientas como BIM, la renderización avanzada y la inteligencia artificial ya transforman la forma de proyectar arquitectura. Señaló que estas tecnologías permiten optimizar el diseño, reducir riesgos en obra y mejorar la productividad. No obstante, subrayó que la inteligencia artificial no reemplazará al arquitecto, sino que cambiará su forma de trabajar y potenciará su rol creativo y estratégico.
Mirando al futuro, Remonato proyectó que la arquitectura paraguaya tenderá hacia edificios más austeros, simples y con materiales de bajo mantenimiento. También anticipó un crecimiento de los proyectos de usos mixtos, donde las personas puedan vivir, trabajar y disfrutar del ocio en un mismo espacio urbano. En materia de planificación urbana, consideró que Paraguay debe fortalecer el plan regulador, revisar las normativas de estacionamiento y mejorar el ordenamiento territorial para evitar ciudades dominadas por estructuras de estacionamientos sin identidad urbana.
En el ámbito del financiamiento, el arquitecto advirtió que la falta de créditos accesibles limita el acceso a la vivienda para la clase media. Señaló que gran parte de los departamentos los compran inversores extranjeros, mientras que los compradores locales enfrentan tasas altas que dificultan la adquisición. “La necesidad habitacional es grande, pero falta financiamiento a mejores tasas para que la gente pueda comprar”, afirmó.
Finalmente, Remonato afirmó que el arquitecto del siglo XXI debe asumir un rol más amplio. Sostuvo que ya no basta con diseñar edificios, sino que el profesional debe integrar conocimiento de finanzas, mercado, tecnología y experiencia del usuario. “El arquitecto hoy tiene que ser un integrador entre el diseño, el negocio y la ciudad”, concluyó.