La expansión de la actividad económica, el desarrollo de nuevas rutas logísticas y el crecimiento del turismo están abriendo oportunidades para el negocio hotelero fuera de los principales centros urbanos. En ese escenario, el Grupo Hotelero Albamonte busca ampliar su presencia en Paraguay y considera que el mayor potencial se encuentra actualmente en el interior del país.
Pablo Andrés Albamonte, Director & Co-Founder del Grupo Hotelero Albamonte, representante de las marcas Howard Johnson y Days Inn, señaló a InfoNegocios que la compañía ya tiene una experiencia consolidada en el mercado local con el Howard Johnson de Ciudad del Este, que lleva ocho años en funcionamiento y registra, según indicó, un desempeño exitoso.
“Vemos a Paraguay como el próximo destino, el próximo paso para seguir trabajando en desarrollar la mayor cadena hotelera de Sudamérica”, afirmó.
Albamonte considera que Asunción cuenta actualmente con una oferta hotelera competitiva y con presencia de distintas cadenas internacionales, por lo que las oportunidades más atractivas para nuevos desarrollos estarían en ciudades que todavía no cuentan con establecimientos de calidad y marcas reconocidas.
Entre las localidades que el grupo analiza se encuentran Filadelfia, Concepción, Salto del Guairá, Ayolas, Pilar y Encarnación. No obstante, el empresario remarcó que cada proyecto requiere un estudio previo para determinar el nivel de demanda, el tamaño adecuado del establecimiento y la rentabilidad potencial.
La compañía estima que para varias de estas ciudades podría funcionar un formato de entre 60 y 80 habitaciones, acompañado por servicios complementarios como restaurante, piscina, spa y centro de negocios.
La propuesta busca atender distintos segmentos. Durante la semana, el objetivo sería captar principalmente al público corporativo y de eventos, mientras que los fines de semana el spa y las instalaciones recreativas funcionarían como atractivo para el turismo de escapada.
“Lo más importante del hotel es que sea rentable. El inversor busca rentabilidad”, sostuvo Albamonte.
Uno de los conceptos que el ejecutivo considera centrales para evaluar nuevas inversiones es la denominada demanda potencial: consumidores que comienzan a movilizarse hacia un destino cuando aparece una oferta que antes no estaba disponible.
Por eso, para el grupo, el análisis no se limita a medir cuántas personas actualmente buscan alojamiento en una determinada ciudad, sino también cuánto movimiento adicional puede generar la llegada de un hotel con servicios y estándares internacionales.
En esta ecuación también entran factores como el crecimiento agropecuario y agroindustrial del interior, además de nuevos corredores de transporte.
Albamonte destacó particularmente el impacto que podría tener la Ruta Bioceánica, al considerar que el desarrollo de un corredor entre el Atlántico y el Pacífico puede incrementar el tránsito de personas y negocios en el territorio.
A su criterio, esto podría generar nuevas oportunidades para establecimientos ubicados estratégicamente en ciudades vinculadas con esos circuitos comerciales.
Para quienes buscan ingresar al negocio hotelero, el grupo plantea el modelo de franquicia como una alternativa para acceder a una marca, experiencia y estructura de gestión sin necesidad de contar previamente con experiencia en hotelería.
El acompañamiento comienza desde la selección de la ubicación y el estudio de mercado, continúa con el desarrollo del plan de negocios y el proyecto arquitectónico, y se extiende a la etapa de construcción y operación.
El franquiciado también accede al soporte de la compañía en áreas como central de reservas, ventas, capacitación, marketing y publicidad.
“Justamente ahí está el valor del grupo nuestro: acompañar desde el primer paso, que es la elección de la localización”, explicó.
El perfil de los inversores tampoco se limita a empresarios hoteleros. Según Albamonte, muchos de los propietarios de sus establecimientos provienen de otros sectores y ven la hotelería como una alternativa de inversión de largo plazo vinculada al real estate.
El Grupo Hotelero Albamonte cuenta actualmente con 42 hoteles en funcionamiento, 17 establecimientos en construcción y más de 20 contratos firmados para nuevos desarrollos, de acuerdo con los datos proporcionados por el ejecutivo.
Con más de 28 años de trayectoria, la compañía mantiene una fuerte presencia en Argentina y busca profundizar su expansión regional. Paraguay aparece dentro de esa estrategia como uno de los mercados con mayor potencial.
Para Albamonte, la oportunidad está en detectar destinos donde todavía exista espacio para desarrollar una oferta que genere nuevas corrientes de negocios y turismo.
“El negocio es a largo plazo, es un negocio muy firme, de crecimiento año a año y en lugares donde está la tierra fértil para sembrar. Y ahora es el momento de sembrar”, resumió.
Más allá del alojamiento, el empresario considera que un hotel puede convertirse en un punto de referencia para una ciudad, al generar actividad para restaurantes, comercios, servicios, eventos y otras industrias vinculadas al movimiento de visitantes.
La apuesta del grupo, por tanto, apunta a acompañar el crecimiento de nuevas plazas económicas con infraestructura hotelera capaz de captar tanto la demanda existente como aquella que puede aparecer a partir de una mayor oferta.