Productores arroceros pisan freno: evalúan reducir área de siembra para equilibrar el exceso de oferta internacional

(Por SR) La caída de los precios internacionales, una cosecha con menores rendimientos y costos que siguen en aumento obligan a la cadena arrocera a replantear su estrategia. El sector incluso analiza una nueva reducción del área de cultivo para recuperar rentabilidad.

El arroz paraguayo enfrenta un escenario de ajuste. Después de una zafra marcada por rendimientos inferiores a los esperados y un mercado internacional saturado, productores e industriales coinciden en que será necesario volver a reducir el área de siembra para equilibrar la oferta y mejorar la rentabilidad de un negocio que hoy opera con márgenes cada vez más estrechos.

La decisión no responde a una menor demanda del producto paraguayo. Por el contrario, el país continúa ampliando su presencia en el exterior y ya exporta arroz a 26 mercados, con Brasil y Chile como principales compradores. El problema está en otro frente: la abundancia de arroz a nivel mundial mantiene deprimidos los precios, mientras los costos de producir e industrializar siguen aumentando.

Andrea Ganchozo, gerente de la Cámara Paraguaya de Industriales del Arroz (Caparroz), explicó que la situación no es exclusiva de Paraguay. "Los precios bajos del arroz son una realidad mundial. También afectan a Brasil, Argentina y Uruguay, donde igualmente se está evaluando reducir la superficie destinada al cultivo. Es una decisión estratégica para intentar equilibrar nuevamente el mercado", afirmó.

A este escenario se sumó una campaña agrícola menos favorable desde el punto de vista productivo. La zafra 2025/2026 finalizó con un rendimiento promedio cercano a 5.900 kilogramos por hectárea y una producción estimada de 1,25 millones de toneladas base cáscara, inferior a la obtenida en el ciclo anterior.

Según Ganchozo, el clima tuvo una incidencia importante. Aunque el arroz necesita agua para desarrollarse, aclaró que el exceso de precipitaciones tampoco resulta beneficioso. “El cultivo requiere agua controlada y mucha radiación solar. Las inundaciones y los días nublados afectan el desarrollo de la planta y eso terminó reflejándose en menores rendimientos”, explicó.

El principal desafío hoy no está en producir más, sino en vender en un mercado que continúa sobreabastecido.

El informe de Caparroz señala que, además de la producción obtenida en la última zafra, el sector arrastraba un stock cercano a 250.000 toneladas, lo que conformó una oferta disponible de aproximadamente 1,5 millones de toneladas base cáscara. Aunque entre enero y junio Paraguay ya exportó casi 660.000 toneladas y el consumo interno ronda las 200.000 toneladas anuales, todavía queda un importante volumen disponible para comercializar durante el resto del ciclo.

Ese exceso de oferta internacional mantiene presionados los precios y golpea directamente la rentabilidad de toda la cadena.

"La disminución del área sembrada es una decisión estratégica. Hoy existe un superstock mundial de arroz y ya no hay dónde colocar toda esa producción. Mientras esa situación continúe, los precios seguirán resentidos", sostuvo Ganchozo.

A la presión de los precios se suma un incremento sostenido en los costos de fertilizantes, agroquímicos, combustibles, logística e insumos, impulsado por el contexto internacional. Como consecuencia, numerosos productores estiman que la campaña cerró con pérdidas equivalentes a cerca del 20% de sus costos efectivos de producción.

Pese al complejo contexto económico, el comercio exterior continúa siendo el gran motor del sector.

Durante el primer semestre de 2026, Paraguay exportó 659.992 toneladas base cáscara, generando ingresos por US$ 137,5 millones. Brasil concentró 559.306 toneladas, equivalentes a más del 83% del volumen exportado, mientras Chile se consolidó como el segundo destino más importante. Además, el arroz paraguayo llegó a mercados de Europa, Medio Oriente, África y América.

Sin embargo, la comparación con el año pasado evidencia el impacto de la caída de precios. Entre enero y junio de 2025 se habían exportado 768.647 toneladas, con ingresos por US$ 221,8 millones, muy por encima de los registrados este año.

Los valores promedio muestran una leve recuperación en los últimos meses, especialmente en los envíos hacia Brasil, aunque todavía permanecen por debajo de los niveles observados un año atrás. Caparroz considera que esta tendencia podría consolidarse durante el segundo semestre de 2026 si la oferta regional comienza a ajustarse.

Frente a este panorama, el sector considera inevitable volver a reducir la superficie destinada al arroz.

Las proyecciones elaboradas por Caparroz y FepaRroz apuntan a disminuir el área cultivada a un rango de entre 150.000 y 160.000 hectáreas, lo que representaría un recorte cercano al 30% respecto de las campañas anteriores. El objetivo es reducir la producción por debajo del millón de toneladas y contribuir a recomponer el equilibrio entre oferta y demanda.

Ganchozo señaló que muchos productores aún están haciendo números antes de definir la próxima campaña. "Los costos siguen siendo elevados y hoy muchos prefieren mantener o incluso reducir su superficie antes que asumir el riesgo de producir más con precios que todavía no compensan la inversión", afirmó.

Aunque el panorama sigue siendo desafiante, desde Caparroz observan señales de una recuperación gradual de las cotizaciones para la segunda mitad del año. La expectativa es que un ajuste de la oferta permita mejorar los precios y devolver sostenibilidad a una cadena que continúa siendo una de las principales generadoras de empleo, divisas y valor agregado dentro del agro paraguayo.



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