Para el arquitecto Nicolás Morales Saravia, CEO de Biocons Arquitectos, el ahorro energético de una vivienda no depende únicamente de la incorporación de tecnologías como paneles solares o equipos sofisticados, sino principalmente de las decisiones tomadas durante el proceso de diseño.
“Muchas veces se piensa que una vivienda sostenible consiste en colocar paneles solares o dispositivos tecnológicos. Sin embargo, aspectos como la orientación, la protección solar, la ventilación, la envolvente, la espacialidad y los materiales pueden reducir considerablemente el consumo eléctrico”, señaló.
El ahorro comienza antes de construir
Según el profesional, no existe un porcentaje único de reducción del consumo eléctrico, ya que el resultado depende de múltiples factores, entre ellos el clima, el comportamiento de los habitantes y las características de la construcción original.
Sin embargo, sostiene que una parte importante del ahorro puede lograrse desde el proyecto arquitectónico, incluso sin incrementar significativamente el presupuesto de obra.
Entre las estrategias más efectivas menciona la correcta orientación de los espacios, el control de la radiación solar, el diseño de barreras térmicas, la ventilación cruzada y la utilización de materiales adecuados para las condiciones climáticas locales.
“Una casa eficiente en Europa o Estados Unidos no necesariamente será eficiente en Paraguay. Debemos adaptar las soluciones a nuestro clima, nuestra economía y nuestra cultura constructiva”, afirma.
Ventilación, sombra y luz natural: aliados del confort
En un país con altas temperaturas y elevados niveles de humedad, la ventilación cruzada adquiere un rol fundamental.
Morales explicó que el movimiento natural del aire ayuda a mejorar la sensación térmica y puede reducir la necesidad de utilizar aire acondicionado durante gran parte del día.
La iluminación natural también cumple una doble función: disminuye el consumo eléctrico y mejora el bienestar de las personas.
“La luz natural influye en los ritmos biológicos, el estado de ánimo y la percepción de los espacios. Una vivienda bien diseñada no solo consume menos energía, también puede ser más saludable y agradable para vivir”, destaca.
Materiales locales y uso racional de los recursos
Respecto a los sistemas constructivos, el arquitecto considera que no existe un material universalmente sostenible. La elección debe analizar factores como el origen, la durabilidad, el transporte, el mantenimiento y el comportamiento térmico.
Entre las opciones que considera valiosas se encuentran los materiales locales y la madera proveniente de fuentes gestionadas responsablemente.
Asimismo, remarcó la importancia de prestar especial atención a las cubiertas y paredes, ya que gran parte de la carga térmica que reciben las viviendas paraguayas proviene del techo y de la envolvente.
“La sostenibilidad no está solamente en el material que elegimos, sino en utilizar cada material de manera racional y en la cantidad necesaria”, señaló.
¿Paneles solares sí o no?
Los paneles solares pueden representar un ahorro significativo, aunque Morales advirtió que no deberían ser la primera medida a considerar.
En Paraguay, donde la matriz eléctrica es predominantemente hidroeléctrica y las tarifas siguen siendo relativamente bajas en comparación con otros países, el tiempo de recuperación de la inversión puede variar considerablemente.
Por ello, recomienda priorizar primero la reducción de la demanda energética mediante un buen diseño arquitectónico.
“No tiene mucho sentido colocar paneles solares sobre una casa mal orientada que se recalienta durante todo el día y necesita varios equipos de aire acondicionado para ser habitable”, explica.
Del costo inicial al costo total
Uno de los principales desafíos para expandir este tipo de construcciones es la percepción de que son más caras.
Si bien algunas soluciones avanzadas requieren una inversión adicional, muchas estrategias pasivas pueden incorporarse desde la etapa de proyecto sin aumentar significativamente los costos.
Además, el especialista sostiene que la comparación debe realizarse considerando toda la vida útil de la vivienda.
“Una construcción puede ser barata al momento de construir y muy cara durante los siguientes treinta años de uso. Debemos pensar en el costo total: construcción, energía, mantenimiento, reparaciones y confort”, afirmó.
Una necesidad cada vez más urgente
Para Morales, la eficiencia energética terminará convirtiéndose en un estándar de construcción en Paraguay.
El incremento de las temperaturas, el fenómeno de isla de calor en las ciudades y los efectos del cambio climático obligarán a replantear la forma en que se diseñan los edificios.
“Hoy todavía muchas personas creen que una casa eficiente es un lujo. En el futuro será exactamente lo contrario: el verdadero lujo será poder vivir confortablemente sin depender de una enorme cantidad de energía para corregir errores de diseño”, concluye.
La eficiencia energética, insiste el arquitecto, no comienza con un panel solar ni con un equipo tecnológico. Comienza con una buena arquitectura: comprender el clima, aprovechar los recursos naturales disponibles y diseñar espacios capaces de ofrecer confort consumiendo la menor cantidad posible de energía.