Remolques made in Paraguay: el proyecto de un estadounidense que apuesta al turismo de aventura

(Por NL) David Green, nacido en Elkhart, Indiana —la ciudad considerada cuna de los vehículos recreativos en Estados Unidos—, decidió traer a Paraguay un concepto que combina experiencia, diseño y aventura: remolques de camping ultra livianos pensados para escapadas al aire libre.

Green, con trayectoria en marketing y en la industria de vehículos recreativos de alta gama, hoy está al frente de Kampy R.V. EAS, un emprendimiento que busca instalar una nueva categoría de producto en el mercado local. Aunque actualmente divide su vida entre Estados Unidos y Paraguay, fue en este país donde decidió dar forma industrial a una idea que venía madurando desde hace años.

“Remolques del tipo ‘Kampy’ son más populares en Europa y Norteamérica, pero casi siempre son productos caseros. Hay pocos fabricantes de remolques ultralivianos para camping”, explicó en conversación con InfoNegocios. En su caso, el punto de partida no fue solo comercial: también hubo un cambio de etapa personal. Tras su retiro, comenzó a desarrollar lo que hoy se está convirtiendo en una empresa en fase de instalación en Paraguay.

El proyecto apunta a un producto pensado para dos personas, con un diseño compacto y funcional, enfocado en el turismo de aventura y el uso recreativo. Sin embargo, ya se contempla la expansión hacia modelos más amplios en el futuro, según la evolución del mercado.

En términos operativos, la empresa se encuentra en una etapa previa al inicio de producción. Green estima que en aproximadamente 90 días comenzará la fabricación formal, una vez que se completen componentes clave que aún deben ser importados. Aun así, destacó que el objetivo es claro: avanzar hacia una mayor integración local. “Estamos trabajando diligentemente para fabricar absolutamente todos los componentes posibles en el país”, señaló.

En cuanto al acceso al producto se encuentra detallado en su sitio web oficial. Pues el enfoque de la empresa apunta a la personalización, permitiendo que los usuarios adapten ciertas características según sus necesidades.

Pero uno de los puntos que Green remarca como diferencial no está solo en el producto, sino en lo que ocurre después de la compra. El servicio postventa es parte central del modelo de negocio. “Es clave para el éxito de cualquier empresa. La satisfacción del consumidor, el dueño del Kampy, debe ser siempre primero”, afirmó.

En esa misma línea, la empresa ya tiene definidos sus canales de contacto y difusión. Los interesados pueden obtener información a través del sitio web kampy.com.py, el Instagram @kampy_oficial o el número de WhatsApp +595 974 525222, donde también reciben consultas directas.

Para Green, el desafío no es menor: introducir un producto de nicho en un mercado que aún no está acostumbrado a este tipo de soluciones de camping. Sin embargo, su apuesta va más allá de la venta inicial. El objetivo es construir una comunidad de usuarios vinculados al turismo de aventura y, al mismo tiempo, impulsar la producción local dentro de Paraguay.

“Como empresa nueva, queremos hacer todo lo posible para exceder las expectativas de nuestros clientes”, concluyó.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.