“Los problemas más frecuentes son el sarro, la inflamación de las encías, las infecciones y la pérdida de dientes. Estos problemas pueden aparecer desde los primeros años de vida y son más frecuentes a medida que la mascota envejece”, afirmó el veterinario Diego Dacak.
En algunos animales, especialmente los de razas pequeñas, pueden presentarse a edades tempranas.
El mal aliento es una de las primeras señales de alerta, cuando muchas personas lo consideran normal. También debemos prestar atención a las encías rojas, el sarro, el sangrado, el babeo, la dificultad para masticar o el hecho de dejar caer la comida. “Muchas mascotas siguen comiendo aunque tengan dolor, por eso no debemos esperar a que dejen de alimentarse para consultar”, explicó el veterinario.
La placa bacteriana se acumula sobre los dientes y, si no se elimina, puede endurecerse y convertirse en sarro. Esto favorece la inflamación de las encías y, con el tiempo, puede dañar los tejidos que sostienen los dientes, provocar dolor, movilidad dental y hasta la pérdida de piezas dentales.
Mientras que el dolor bucal también puede dificultar la alimentación y afectar la calidad de vida. Además, las bacterias y la inflamación de la boca pueden tener efectos más allá de los dientes y las encías. Por eso, cuidar la salud bucal no es solamente una cuestión estética, sino una parte importante de la salud general del animal.
“Mi recomendación es acostumbrar a las mascotas a la higiene bucal desde pequeñas, realizar controles veterinarios periódicos y consultar ante cualquier cambio. La prevención siempre será más sencilla que tratar una enfermedad avanzada”, recomendó Dacak.
Cómo mantener una correcta higiene en casa
Los huesos, las astas, las piedras y los juguetes demasiado duros tampoco son recomendables. “Aunque muchas personas creen que dar huesos ayuda a limpiar la boca, en realidad puede provocar lesiones importantes, hasta fracturas. Lo ideal es elegir juguetes dentales seguros, que no sean excesivamente duros”, señaló Dacak.
También es importante seleccionar productos adecuados para la especie y el tamaño del animal.
El experto indicó realizar el cepillado dental diariamente con un cepillo adecuado y una pasta dental especial para perros. También existen alimentos y productos dentales diseñados para ayudar a controlar la placa, como palitos o huesitos masticables aptos para la higiene bucal. Es importante elegir productos de eficacia comprobada y nunca utilizar pasta dental humana, porque algunos ingredientes pueden ser perjudiciales para las mascotas.
Y si hay acumulación de sarro, inflamación de las encías o sospecha de enfermedad periodontal, puede ser necesaria una limpieza dental, la cual debe ser realizada por un especialista en odontología canina, aclaró Dacak.
Cuidar los dientes de nuestros perros también es una forma de demostrarles amor y responsabilidad. A veces, el mal aliento o una pequeña molestia pueden parecer algo sin importancia, pero prestar atención a esas señales puede evitarles dolor y problemas mayores. Acostumbrarlos al cepillado desde pequeños, llevarlos a sus controles veterinarios y evitar alimentos u objetos que puedan lastimarlos son pequeños cuidados que hacen una gran diferencia en su calidad de vida.