Turistas prefieren invertir en alojamiento y alimentación mientras que los excursionistas priorizan las compras

Según los resultados revelados por la Encuesta de Turismo Receptivo (ETR 2023), se observa una tendencia marcada en los hábitos de gasto de los visitantes, donde los turistas muestran una preferencia por destinar una mayor parte de su presupuesto en alojamiento y alimentación, mientras que los excursionistas destacan por su inversión en compras.

Los datos detallados de la ETR 2023 revelan que el gasto promedio por persona por día entre los turistas asciende a US$ 45,60, de los cuales una considerable suma de US$ 101,51 se destina a alojamiento en establecimientos hoteleros. Además, se registran US$ 33,93 en gastos extra hoteleros y US$ 31,97 en otras categorías relacionadas con el alojamiento. En cuanto al desglose de los gastos diarios, los turistas destinan US$ 15,59 en alimentación, US$ 8,34 en alojamiento, US$ 4,30 en transporte local y alquiler de autos, US$ 3,87 en ocio, cultura y diversiones, y US$ 1,63 en otros gastos.

Por otro lado, los excursionistas muestran un comportamiento distinto en términos de gasto, evidenciando una marcada preferencia por las compras. El gasto promedio total por día de los excursionistas alcanza los US$ 87,16, de los cuales la gran mayoría, US$ 80,40, se invierte en compras. En contraste, el gasto en alimentación representa solo US$ 4,53, mientras que el transporte y alquiler de auto se lleva US$ 1,40 y los otros gastos se limitan a US$ 1,20.

Estos datos reflejan las preferencias y prioridades de los visitantes, donde los turistas buscan una experiencia de alojamiento y gastronomía de calidad, mientras que los excursionistas aprovechan su tiempo para realizar compras durante su estadía. Estas tendencias ofrecen una visión integral del comportamiento del turismo receptivo en el contexto del ETR 2023.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.