Durante el encuentro, el presidente del BID anunció la capitalización de US$ 500.000 millones para América Latina y el Caribe durante la próxima década, recursos que serán destinados principalmente al sector privado con el objetivo de financiar proyectos estratégicos que generen empleo, impulsen la inversión y fortalezcan las cadenas de valor regionales. La iniciativa busca movilizar recursos de manera eficiente, conectando las oportunidades del sector público con la capacidad de ejecución del sector privado y garantizando que los fondos tengan un impacto tangible en el crecimiento económico de la región.
Goldfajn explicó que la experiencia acumulada por el banco en los últimos años demuestra que la combinación de políticas públicas sólidas y financiamiento privado puede traducirse en mejoras concretas para millones de personas. Recordó que durante 2025, 24 millones de habitantes de América Latina accedieron a servicios de salud y educación, 2,6 millones obtuvieron conectividad de banda ancha, más de tres millones de pequeñas y medianas empresas recibieron apoyo financiero y casi un millón de agricultores mejoró sus servicios productivos gracias a proyectos respaldados por la institución. Estos resultados, señaló, muestran que el BID no solo busca números, sino impactos medibles que transformen la vida de las personas.
En el marco de esta nueva etapa, el BID implementó reformas internas para optimizar la calidad y la eficacia de sus proyectos, incluyendo nuevas modalidades de financiamiento, seguimiento en tiempo real de los resultados y una coordinación más estrecha con otros organismos multilaterales. La reciente capitalización de BID Invest por US$ 10.500 millones refuerza esta estrategia, ampliando significativamente la capacidad de la institución para apoyar a empresas y proyectos privados durante la próxima década y consolidando su rol como puente entre el sector público, el sector privado y los mercados internacionales.
Uno de los focos centrales de esta estrategia es el desarrollo de minerales críticos y la creación de cadenas de valor regionales, que no solo contemplan la extracción, sino también el procesamiento, la manufactura y la refinación, con el objetivo de generar empleo y mayor valor agregado dentro de los países de la región. Al mismo tiempo, la institución impulsa iniciativas de integración regional que buscan consolidar mercados, mejorar la cooperación entre países y facilitar la implementación de acuerdos comerciales, como el Mercosur-Unión Europea, promoviendo una inserción más estratégica de América Latina en la economía global.
La Asamblea Anual del BID reúne a más de 4.000 participantes de 48 países y cuenta con un foro de negocios que involucra a cientos de CEO y líderes del sector privado, quienes discuten proyectos, oportunidades de inversión y estrategias de colaboración con los gobiernos. Este enfoque integral busca transformar la visión del banco en acción concreta, garantizando que los proyectos tengan escala e impacto sostenido en crecimiento económico, empleo y reducción de la pobreza. Paraguay, con su estabilidad económica y su reciente crecimiento, se posiciona como un actor esencial dentro de esta agenda regional, consolidando su papel como referente para la inversión privada y el desarrollo sostenible.
Es por ello que la capitalización anunciada por el BID y la estrategia de movilización de inversión privada representan un nuevo capítulo para América Latina y el Caribe, donde la combinación de políticas públicas sólidas, recursos financieros ampliados y coordinación con el sector privado promete abrir oportunidades económicas más inclusivas y sostenibles. Para Paraguay y la región, se trata de un momento de oportunidad donde la planificación estratégica y la ejecución