“Somos distribuidores. Compramos energía en alta tensión a la ANDE, la transformamos en nuestra subestación y la distribuimos en media tensión a toda la ciudad”, explicó para InfoNegocios Paulina Ocampos, directora de Innovación de Clyfsa. La empresa cuenta con una subestación con capacidad de hasta 60 megavatios (MW), aunque actualmente enfrenta limitaciones contractuales que restringen la potencia disponible a unos 34 MW, un punto que, según la directiva, impacta directamente en el crecimiento de la ciudad y en la posibilidad de atraer nuevas industrias.
Uno de los aspectos más llamativos del caso Villarrica es que el usuario puede elegir entre Clyfsa o la ANDE. Esa coexistencia convierte a la ciudad en una suerte de “experimento” de competencia regulada dentro del sistema eléctrico paraguayo.
La empresa nació cuando antiguas usinas locales quedaron fuera de servicio y un grupo de ciudadanos decidió organizarse para devolverle la energía a la ciudad. Con aportes privados y trabajo comunitario se constituyó la compañía, que inicialmente tenía facultades para generar, distribuir y comercializar energía. Hoy, por ley, la distribución está limitada únicamente a Villarrica.
En un sector donde las pérdidas técnicas rondan el 13% a nivel mundial, Clyfsa reporta índices de entre 2% y 3%. “Estamos en estándares internacionales”, aseguró Ocampos. La clave está en la inversión sostenida en mantenimiento preventivo y en la incorporación de tecnología.
La empresa implementó un sistema de red inteligente (Smart Grid) en toda la ciudad. Sus medidores permiten flujo bidireccional de energía; es decir, están preparados para que la electricidad no solo se consuma, sino también se inyecte a la red. “Hace 20 años que no se quema un transformador en nuestra red. Nuestro sistema detecta cuando un equipo llega al 80% de su capacidad y planificamos el recambio antes de que haya fallas”, detalló.
El plantel está compuesto por 180 personas, entre técnicos y administrativos, con una fuerte apuesta al talento local. Villarrica, ciudad universitaria, se convirtió también en un semillero de profesionales para la compañía.
Energía verde en el radar
El debate sobre generación distribuida y venta de excedentes privados, impulsado por nuevas reglamentaciones aún pendientes de ajustes tarifarios, abre una ventana de oportunidad para el negocio eléctrico. Clyfsa ya se está preparando.
“Tenemos la infraestructura tecnológica lista para recibir inyección de energía a la red. Si mañana alguien instala paneles solares o un parque solar, estamos adelantando los pasos para poder integrar esa generación”, afirmó la directora de Innovación. La empresa analiza proyectos propios y de terceros interesados en instalarse en la zona.
Más allá de la distribución, la generación eléctrica no tiene las mismas limitaciones territoriales, por lo que Clyfsa podría eventualmente desarrollar proyectos en otras regiones del país.
Pese a contar con infraestructura preparada para mayor demanda, la restricción en la potencia contratada representa un límite estructural. En días de alta temperatura, cuando el consumo se dispara, la ciudad ha llegado al tope permitido, generando cortes automáticos en la subestación de la ANDE.
Esta situación condiciona la estrategia de convertir a Guairá en un polo industrial. Aunque la mayoría de los usuarios son residenciales en cantidad, el desafío está en captar industrias que demandan energía firme y continua, algo difícil de garantizar con los límites actuales.
En los últimos años, Clyfsa obtuvo reconocimientos internacionales en eficiencia energética y publicó estudios técnicos en revistas especializadas como las de la IEEE. Para su directora de Innovación, el modelo villarriqueño demuestra que es posible combinar gestión privada, regulación estatal y estándares tecnológicos globales.
En un país que discute cómo modernizar su sistema eléctrico y avanzar hacia energías limpias, Villarrica aparece como un laboratorio activo. Con pérdidas mínimas, red inteligente y visión estratégica hacia la generación renovable, Clyfsa intenta posicionarse no solo como distribuidora local, sino como un caso paraguayo de eficiencia energética con proyección nacional.