El presidente del Consejo Paraguayo de Construcción Sostenible, el ingeniero Carlos Wenz, explicó que este modelo no se limita al uso de materiales específicos, sino que implica una planificación integral de la obra enfocada en reducir el impacto ambiental y optimizar el consumo de recursos. “La construcción sostenible realmente comienza en el diseño. Es una manera de proyectar las obras con criterios y características relacionados con el cuidado del medioambiente y el ahorro de recursos”, señaló.
Actualmente, el país cuenta con cerca de 800.000 m2 de superficie construida con certificación sostenible, concentrados principalmente en Asunción. Según Wenz, el objetivo del sector es sumar anualmente entre 200.000 y 300.000 m² para acelerar la incorporación de este tipo de edificaciones en los próximos años.
Sin embargo, el avance todavía se concentra principalmente en la capital y el área metropolitana. El titular del Consejo Paraguayo de Construcción Sostenible indicó que, fuera de Asunción y Gran Asunción, aún no existen ejemplos significativos de construcciones certificadas. No obstante, el Consejo trabaja para expandir el concepto hacia otras zonas del país mediante actividades de capacitación y difusión dirigidas a profesionales, instituciones educativas y empresas.
Uno de los principales desafíos sigue siendo cambiar la percepción de que construir de manera sostenible representa un costo elevado. Wenz afirmó que esa idea perdió vigencia, ya que la inversión adicional resulta menor frente a los beneficios económicos que genera durante la vida útil del edificio. “Estamos hablando de una sobreinversión de entre el 5% y el 7% para una construcción sostenible”, explicó.
El ingeniero agregó que ese incremento inicial puede recuperarse en un periodo aproximado de cuatro a cinco años, principalmente gracias al ahorro energético. Además, destacó que las edificaciones sostenibles permiten reducir los gastos operativos y mejorar la eficiencia del inmueble a largo plazo, lo que las convierte en una alternativa rentable para desarrolladores y propietarios.
Pese al crecimiento registrado, la construcción sostenible todavía representa menos del 10% de las obras realizadas en el país. Wenz señaló que existen edificaciones que aplican algunas medidas favorables para el ambiente, pero que aún no cuentan con certificaciones que permitan considerarlas plenamente sostenibles. “Todavía no hemos llegado al 10% de las obras que se construyen con criterios de sostenibilidad”, afirmó.
Además del impacto económico, la construcción sostenible busca responder a uno de los grandes desafíos globales: la reducción de las emisiones de carbono. Wenz explicó que el sector de la construcción tiene una participación importante en la generación de la huella ambiental, desde la fabricación de los materiales hasta la operación diaria de los edificios.
“La construcción es uno de los sectores que más contribuyen a la huella de carbono en el mundo”, sostuvo el presidente del Consejo, quien remarcó que la responsabilidad del sector consiste en reducir esas emisiones mediante mejores prácticas, tanto durante la construcción como durante el funcionamiento de los edificios.