La noche del martes fue, sin dudas, una oportunidad para mirar hacia atrás, ya que clientes, colaboradores, autoridades, amigos y referentes que acompañaron distintos momentos de la empresa se reunieron en el Club Centenario para celebrar los 15 años de Britimp, fundada en 2011 por Esteban Britos y Patricia Godoy.
Pero entre brindis, música y festejos, hubo espacio para recordar una historia que, como contó el CEO y director de la compañía, Pablo Tomé, comenzó de una manera muy diferente a la empresa que hoy conocen sus clientes.
Todo arrancó con una idea y un servicio que, hace 15 años, era poco habitual en el mercado paraguayo: las cerraduras electrónicas. En ese entonces, buena parte del sistema financiero trabajaba con sistemas tradicionales de apertura, mientras Britimp comenzaba a ofrecer una alternativa tecnológica.
“La historia de Britimp empezó hace 15 años con un sueño, un emprendimiento de dos personas”, recordó Tomé durante su discurso.
Aquella primera apuesta fue apenas el comienzo. Con el tiempo llegaron los servicios de vigilancia física, la seguridad electrónica y, más adelante, el desafío de ingresar al negocio del transporte de valores, una industria competitiva y con pocos jugadores.
La apuesta funcionó. Britimp pasó de tener un equipo inicial de alrededor de 10 personas a reunir hoy cerca de 500 colaboradores en sus diferentes unidades de negocio.
Una empresa que fue creciendo junto con sus clientes
El crecimiento también obligó a ampliar el mapa, pues lo que inicialmente era una operación concentrada en Asunción fue extendiéndose hacia Ciudad del Este, Encarnación y Coronel Oviedo, además de sumar recorridos y operaciones hacia distintos puntos del país.
Según repasó Tomé, fueron muchas veces los propios clientes quienes fueron planteando los siguientes desafíos: mayor cobertura territorial, nuevas soluciones para la gestión del efectivo e incluso operaciones vinculadas al traslado internacional de divisas.
Así, la empresa fue ampliando su propuesta sin abandonar su actividad principal. Hoy, su trabajo está concentrado principalmente en el mercado corporativo y en el sistema financiero, con servicios vinculados a la seguridad, la logística de valores y la gestión del efectivo.
Durante la celebración también hubo un reconocimiento especial a las personas que acompañaron el recorrido de la empresa. Los fundadores destacaron que detrás de estos 15 años hay mucho más que una decisión empresarial tomada en 2011.
Esteban Britos, presidente y fundador de Britimp, recordó el acompañamiento que recibieron él y Patricia Godoy durante el proceso de construcción de la compañía.
“Yo solo era imposible. Con Pati intentábamos en el mundo del emprendimiento, pero estuvimos muy bien acompañados de muchos asesores y muchos amigos que nos ayudaron a consolidar esta empresa”, expresó.
El reconocimiento también fue para los clientes, a quienes Britos atribuyó una parte importante de la historia de la compañía.
“Estos primeros 15 años los debemos a ustedes”, afirmó emocionado.
El desafío de los próximos 15 años
Sin embargo, el aniversario no fue solo una celebración del camino recorrido. También dejó planteada una pregunta: ¿qué viene ahora?
La respuesta, según coincidieron los directivos durante la noche, pasa por la capacidad de adaptarse.
El negocio del efectivo y la seguridad atraviesa cambios importantes. La digitalización, la tecnología y las nuevas formas de operar están transformando una industria que hace 15 años tenía dinámicas muy diferentes. En ese escenario, Britimp busca seguir acompañando a sus clientes, especialmente al sistema financiero, mientras incorpora nuevas soluciones y formas de gestionar sus operaciones.
La idea de quedarse quietos, dejaron entrever, no está sobre la mesa.
“Nos vemos como una empresa que se adapta a las nuevas exigencias del mercado, nos vemos como una empresa inquieta, nos vemos como una empresa que realmente se reinventa permanentemente”, sostuvo Britos.
Y entre los próximos horizontes apareció una aspiración que fue recibida con aplausos durante la noche: la posibilidad de que, en algún momento, la empresa pueda llevar su operación más allá de Paraguay.
“¿Y por qué no nos vemos como una empresa regional? Ahí nos vemos realmente”, expresó el fundador.
Quince años después de aquella primera apuesta por las cerraduras electrónicas, Britimp celebró así una historia de crecimiento que pasó de dos emprendedores y un pequeño equipo a una compañía con cobertura nacional y cerca de 500 personas.
El brindis de la noche fue por lo construido. Pero, a juzgar por los mensajes que dejaron sus directivos, también fue por todo lo que todavía quieren construir.