Ese partido en la Secretaría Nacional de Deportes se cargó de emoción desde el primer minuto. Las guaraníes aprovecharon su garra, dieron vuelta el marcador en los momentos clave y, pese a la agilidad rival, nunca soltaron la ventaja.
El aliento del público se sintió como un motor extra. Cada rincón de la SND vibró y empujó a las jugadoras a dejarlo todo en la cancha.
Este broche de bronce no solo suma al medallero, también refleja compromiso, esfuerzo y orgullo nacional, justo lo que Panam Sports destacó como símbolo del espíritu paraguayo.
Con este triunfo, Paraguay ya acumula 10 medallas en ASU2025: un mix de oros, platas y bronces que demuestra el crecimiento constante de nuestro deporte juvenil.
El camino hasta allí no fue fácil: el equipo cayó en semifinales ante Argentina, lo que lo relegó a pelear por el bronce. Pero no bajó los brazos: se reivindicó en la pista y celebró con todo.
Esa victoria no solo hizo historia por la presea, sino que alimentó el ímpetu de un Team Paraguay que sigue rompiendo récords con cada disciplina, con el respaldo de una afición que empuja sin tregua.
En definitiva, las guerreritas del handball se plantaron, compitieron y entregaron una dosis extra de adrenalina: le quedaron claras a todos que, con corazón, Paraguay vuela alto.
Este bronce en handball femenino no es solo una medalla más en el medallero de ASU2025: es la confirmación de que el deporte paraguayo crece, se diversifica y gana respeto en la región. El Team Paraguay ya no se limita a ser un participante, sino que se convierte en protagonista gracias a jóvenes que combinan disciplina, sacrificio y pasión. Cada logro, cada presea y cada festejo encarna el esfuerzo silencioso de años de entrenamientos, de familias que acompañan y de instituciones que, paso a paso, apuestan por el desarrollo. Hoy, el país entero celebra junto a estas jugadoras que demostraron que la garra guaraní no es discurso, sino una realidad que late fuerte en la cancha y que proyecta un futuro aún más prometedor para el deporte nacional.