Sanidad y datos, el nuevo negocio del feedlot: cómo impactan directo en la rentabilidad

(Por SR) La rentabilidad de un confinamiento no depende solo del precio del maíz, la reposición o la cotización del gordo. Muchas veces, el negocio se define en variables menos visibles: la sanidad del rodeo, la capacidad de reacción del personal y el uso inteligente de datos diarios. Ese fue uno de los ejes centrales de la charla brindada por José Zambrano, director de la firma brasileña especializada en sanidad animal Sare, durante la segunda edición de Confina Paraguay.

Con el título Sanidad y Rentabilidad en Confinamientos: Transformando Salud en Ganancia, el conferencista planteó una idea clara: cuidar mejor a los animales no es solo una cuestión técnica, sino una decisión empresarial con impacto directo en los márgenes.

“Vamos a hablar sobre cuáles son los principales desafíos de los bovinos, principalmente en confinamiento, y cuáles son los puntos más críticos que debemos abordar para que se enfermen menos animales y así disminuir costos y aumentar el lucro”, explicó Zambrano en entrevista con InfoNegocios.

Para el especialista, el primer error de muchos establecimientos es trabajar sin registros precisos. Tener la cantidad de cabezas no alcanza. Según sostuvo, también se debe monitorear la mortalidad, el momento en que aparecen enfermedades, la respuesta a tratamientos y la evolución productiva.

“Si no tenemos números en la mano, todo se convierte en empirismo, y el empirismo es muy caro en las propiedades”, afirmó.

En un sistema intensivo como el confinamiento, donde cada jornada impacta en la conversión y la ganancia diaria, esperar al cierre del ciclo para evaluar resultados puede salir caro. Zambrano recomendó trabajar con información diaria y revisiones semanales como máximo.

La lógica es simple: un problema detectado a tiempo puede corregirse; uno descubierto al final ya consumió kilos, alimento y margen.

El segundo eje que remarcó fue el factor humano. Aunque el negocio ganadero incorpora cada vez más tecnología, sostuvo que la detección temprana de animales enfermos todavía depende en gran medida de las personas.

“No existe hoy un robot que identifique al animal enfermo, lo medique y lo trate. Somos 100% dependientes de las personas”, señaló.

Por eso, insistió en la necesidad de equipos entrenados, motivados y con procesos claros. También alertó sobre el costo oculto de la alta rotación laboral: cada salida obliga a contratar, capacitar y volver a montar rutinas operativas, algo especialmente sensible en estructuras intensivas.

Para el negocio, no se trata solo de tener mano de obra, sino de contar con personal que entienda qué mirar, por qué actuar y cómo responder.

Uno de los datos más contundentes de la conferencia fue el impacto de las enfermedades subclínicas, aquellas que no muestran signos evidentes pero afectan el desempeño animal.

Zambrano citó estimaciones de Brasil según las cuales un bovino con neumonía subclínica puede perder alrededor de 100 gramos de ganancia de peso por día. En un ciclo de 120 días, y con una prevalencia del 12% del lote, la pérdida económica se vuelve relevante.

“El productor muchas veces solo observa al final que no hubo buen rendimiento. Pero se pierde más dinero en enfermedades subclínicas que en la propia mortalidad”, aseguró.

El concepto es potente para Paraguay, donde el confinamiento viene ganando espacio como herramienta de terminación y eficiencia. Mejorar la sanidad ya no sería solo una cuestión veterinaria: pasa a formar parte de la estrategia financiera del establecimiento.

Confina Paraguay como vidriera técnica

El brasileño también valoró el formato de Confina Paraguay al reunir especialistas en sanidad, nutrición, mercados y manejo.

“Ese es el éxito de cualquier confinamiento: unir todos los sectores y llegar a un propósito en común, que es la lucratividad del negocio”, resumió.

En momentos en que la ganadería busca producir más kilos con mayor eficiencia, el mensaje dejó una señal concreta para el productor paraguayo: la salud del animal puede ser una de las inversiones más rentables del corral.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.