La comitiva llegó desde Salta, Argentina, integrada por empresarios vinculados a toda la cadena de valor textil: producción de hilos especiales, tejeduría y comercialización internacional. Según explicó a InfoNegocios Jimmy Kim, especialista senior de Exportaciones de Rediex, el grupo arribó al país con el objetivo de conocer de primera mano las condiciones que ofrece Paraguay para una eventual expansión regional.
Uno de los empresarios fabrica hilados premium elaborados con fibras naturales como llama y vicuña, insumos de alto valor agregado orientados al segmento de moda artesanal contemporánea. A su vez, otro integrante del grupo opera una tejeduría que transforma esos materiales en prendas terminadas, mientras que un socio europeo participa en la comercialización hacia Italia.
El interés no es casual. Kim señaló que en varias zonas de Argentina, especialmente en Salta, los costos operativos se volvieron más elevados y eso redujo la competitividad en ciertas industrias manufactureras. En ese escenario, Paraguay aparece como una alternativa atractiva por sus menores costos estructurales, estabilidad macroeconómica y regímenes favorables para producir y exportar.
Durante su agenda en Asunción, los visitantes mantuvieron reuniones bilaterales con empresas privadas para evaluar un posible joint venture o alianza estratégica. La idea sería instalar procesos industriales mecanizados en Paraguay y, desde aquí, abastecer mercados externos, especialmente Europa.
El momento también suma atractivo por la coyuntura internacional. El empresariado observa con atención la implementación del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, que podría abrir nuevas oportunidades comerciales para industrias con capacidad exportadora.
“Vinieron a sentir lo que es Paraguay y se fueron bastante contentos”, resumió Kim, al destacar la buena impresión que dejó la visita.
Textil, el sector que más rápido aterriza
Dentro del radar de inversiones, Rediex identifica al rubro textil como uno de los más ágiles para concretar desembarcos productivos. ¿La razón? Requiere menos infraestructura pesada que otros segmentos industriales y permite una instalación más veloz.
“Es lo más rápido porque no necesita mucha infraestructura. Se puede alquilar una nave industrial, traer maquinaria y comenzar operaciones en menos tiempo”, explicó Kim.
Eso lo diferencia de sectores como metalmecánica o metalurgia, donde los tiempos de maduración suelen ser mayores por el nivel de equipamiento, las adecuaciones técnicas y las escalas de inversión necesarias.
Según el ejecutivo, las inversiones textiles muestran una amplitud importante: algunos proyectos arrancan con montos cercanos a US$ 1 millón, mientras que otros pueden superar los US$ 5 millones o incluso los US$ 10 millones, dependiendo del tamaño del plan y del grado de relocalización de operaciones.
El movimiento ya tiene antecedentes recientes. Kim mencionó que una firma brasileña del sector habría avanzado en un acuerdo para instalarse en Pilar, ciudad que se consolida como polo industrial textil gracias a su tradición manufacturera, disponibilidad laboral y ubicación estratégica.
Además, Rediex anticipó que la próxima semana llegará otra empresa vinculada a la hilandería y tejeduría, esta vez procedente de Tierra del Fuego, para mantener reuniones exploratorias.
El fenómeno responde a una tendencia más amplia: empresas de Brasil y Argentina revisan estructuras de costos y buscan plataformas más eficientes dentro del Mercosur. En ese mapa, Paraguay gana protagonismo como hub industrial cercano, competitivo y con ventajas para exportar.
Para el negocio textil, donde los márgenes y tiempos son claves, la ecuación parece clara: producir mejor, más rápido y más barato. Y hoy, cada vez más compañías creen que esa fórmula puede encontrarse en Paraguay.
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