La apuesta de REM Industries por Paraguay entra en su fase decisiva. A 18 meses de la palada inicial, la compañía se prepara para iniciar operaciones en Limpio con una planta industrial de ferrosilicio que, según sus directivos, marcará un nuevo estándar tecnológico para el sector metalúrgico regional.
Joao Pimenta Camargo, CEO y fundador de REM Industries, confirmó en entrevista con InfoNegocios que la producción arrancaría en un plazo aproximado de 45 días, es decir, durante la segunda quincena de julio.
“Estamos prontos para arrancar en 45 días. Estoy muy animado con Paraguay y con las perspectivas que trae el país”, afirmó.
El proyecto, que inicialmente fue anunciado con una inversión de US$ 35 millones, ya alcanza los US$ 40 millones, según precisó Pimenta Camargo. La planta se encuentra en la etapa final de obras civiles, montaje electromecánico y puesta a punto de su infraestructura energética, con la mirada puesta en el encendido del primer horno.
La elección de Paraguay no fue casual. Para la compañía, el país combina tres factores clave para este tipo de industria: disponibilidad de energía limpia, costos competitivos y condiciones favorables para la inversión.
“Vamos a tener un horno muy eficiente, que aprovecha de la forma más eficiente posible la energía eléctrica para producir silicio”, sostuvo el CEO.
Sebastián Benítez Bittar, socio accionista de REM Industries, explicó a InfoNegocios que la planta ya culminó gran parte de las obras vinculadas a la subestación de la ANDE, la transmisión subterránea hasta el predio y la subestación interna de la empresa. Esta última tendrá capacidad de hasta 100 megavatios, aunque en la primera etapa el consumo estará cercano a los 35 megavatios.
“En esta primera instancia estamos trabajando con la ANDE, para lo cual colaboramos con la ampliación de su subestación, además de construir una propia, ya que disponemos de energía limpia y renovable”, indicó Benítez Bittar.
A su criterio, Paraguay es hoy un punto estratégico para estas inversiones por el valor de su energía, su disponibilidad y la posibilidad de acceder a ella en plazos competitivos frente a otros países de la región.
El primer horno estará enfocado en la producción de ferrosilicio 75, un insumo utilizado principalmente en la industria siderúrgica como antioxidante y componente clave en procesos metalúrgicos.
Benítez Bittar aclaró que esta primera etapa estará concentrada en ese producto, mientras que el plan maestro de la compañía contempla avanzar más adelante hacia el silicio metálico, con 99% de pureza, vinculado a cadenas tecnológicas como microchips, semiconductores y otras industrias de mayor sofisticación.
La compañía también destaca el perfil tecnológico del proyecto. Pimenta Camargo aseguró que el horno instalado en Limpio será “el más moderno del mundo” al momento de su puesta en marcha.
“Estamos hablando de un Fórmula 1 de los hornos”, expresó, al remarcar que la inversión no solo trae capital, sino también conocimiento, tecnología y formación de mano de obra especializada.
El avance de la obra también abre la puerta a una expansión más rápida. Benítez Bittar señaló que el diseño actual de la planta ya contempla el espacio y la infraestructura necesarios para montar un segundo horno.
La compañía espera anunciar este año el inicio de esa siguiente etapa, que demandaría menos tiempo que la primera gracias a la experiencia acumulada y la infraestructura ya disponible.
“El segundo horno naturalmente será un proceso más rápido, porque la curva de aprendizaje ya está hecha”, explicó Pimenta Camargo.
Aun así, remarcó que la primera etapa ya fue ejecutada en un plazo muy competitivo: 18 meses desde la palada inicial hasta la puesta en marcha.
En su anuncio original, REM Industries había proyectado una planta de 70.000 m², con un horno de más de 30 metros de altura, más de 200 empleos directos una vez operativa y hasta 800 puestos indirectos.
También había señalado que su estrategia apunta no solo al mercado regional, sino también a mercados anglosajones y europeos, donde el ferrosilicio y sus derivados tienen una creciente demanda en cadenas industriales y tecnológicas.
Con su inminente arranque, REM Industries busca posicionarse como una pieza del nuevo mapa industrial paraguayo: una inversión intensiva en energía, con tecnología de alto nivel y potencial de expansión.
Para sus accionistas, el proyecto confirma que Paraguay puede dejar de ser solo un proveedor de condiciones competitivas para convertirse también en una plataforma de transformación industrial.
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