Fedora Chocolates de Autor es un emprendimiento que, en poco más de un año, logró posicionarse entre quienes buscan chocolates premium elaborados de manera artesanal.
Fedora Hermanni, propietaria de la marca que lleva su nombre, de nacionalidad venezolana, anteriormente se dedicaba a los aceites esenciales, pero su amor siempre estuvo en lo dulce, en el chocolate. Su incursión en este mundo comenzó cuando conoció al maestro chocolatero venezolano José Rodríguez, quien residía en Paraguay y terminó convirtiéndose en su mentor. “Probé sus chocolates y me enamoré del negocio del chocolate. Él me transmitió todo su conocimiento y me certificó como chef chocolatier”, recordó.
“Primero fue en casa y después fuimos creciendo. Desde noviembre de 2024 empezamos a consolidar la marca y hace aproximadamente un año tenemos el local, ubicado en la zona del Shopping del Sol”, mencionó.
Fedora Chocolates de Autor utiliza cacao de origen y materias primas naturales. La empresa importa pasta de cacao proveniente de distintos países reconocidos por la calidad de su producción, entre ellos Venezuela, República Dominicana, Brasil, Perú y Ecuador. “Los mejores cacaos se producen cerca de la línea del Ecuador por el clima y la humedad. Estoy experimentando con distintos orígenes porque cada uno aporta características diferentes al chocolate”, explicó.
A diferencia de los productos industrializados, todos sus chocolates son elaborados sin conservantes y con ingredientes naturales cuidadosamente seleccionados. Los frutos secos, como almendras, avellanas y maní, son procesados en su propio taller, donde además cumplen con todos los registros sanitarios y habilitaciones correspondientes ante la Dinavisa.
Actualmente, la chocolatería ofrece una amplia variedad de bombones rellenos y productos derivados del chocolate. Entre sus sabores permanentes se encuentran el caramelo salado, pistacho Dubái, maní crocante, avellanas, ganache de chocolate y dulce de leche.
A ello se suman las tradicionales grajeas de frutos secos bañados en chocolate, elaboradas con maní salado, almendras, avellanas, pretzels, naranja deshidratada y arroz inflado. “La barra Dubái sigue siendo un furor. Me llaman constantemente para pedirla”, comentó.
La empresa también incorporó recientemente una línea de láminas de chocolate vendidas por peso, con combinaciones como caramelo toffee con maní tostado, chocolate blanco con coco y ciruelas pasas, y chocolate blanco con pasta de avellanas y crocantes.
Según Hermanni, las grajeas también figuran entre los productos más solicitados. “Es como comer pororó, no podés parar. Se siente el sabor del fruto seco y también el del chocolate amargo. Con un mate o un cocido son espectaculares”.
Además de ofrecer chocolates para consumo diario, Fedora participa en cumpleaños, casamientos, reuniones empresariales y celebraciones especiales con bombones personalizados y presentaciones especialmente diseñadas para obsequios. “Muchas veces uno no sabe qué llevar cuando lo invitan a una cena. Un buen vino, unas flores y un rico chocolate son una combinación perfecta”, sostuvo.
El local también organiza experiencias para quienes desean conocer el proceso de elaboración. Entre ellas se destacan las degustaciones privadas y los talleres donde los participantes aprenden a templar el chocolate y elaboran sus propias barras personalizadas con flores comestibles, frutos secos y distintos ingredientes. “Cada persona prepara la barra con el chocolate que más le gusta y después se la lleva a su casa. Es una experiencia muy linda”, dijo.