Tiempos de COVID-19 y nuevas exigencias en la comunicación

(Por Esti Careaga de Ojo de Pez) Sin dudas, la llegada del coronavirus cambió la forma de comunicar, posiblemente para siempre, debido a las limitaciones que se fueron dando desde marzo hasta hoy día a nivel global.

Esta situación replanteó completamente la lista de prioridades y dio lugar a consumidores más exigentes, que reafirman su compromiso con la situación en que se encuentra el planeta y buscan marcas con significado que sean útiles y que trasciendan en aspectos menos superficiales, para centrarse en hacerles la vida más fácil sin significar una amenaza para el futuro.

La necesidad de información constante provocada por la situación de pandemia también acentuará las expectativas de los consumidores en cuanto a calidad y rapidez con la que se efectúa el flujo de comunicación.

Esto quiere decir que los equipos de marketing deben estar preparados para responder a estas necesidades de manera orientada y completa, conociendo a su cliente y planeando nuevas estrategias para llegar al mismo.

En nuestro país, muchas marcas se vieron obligadas a desarrollar nuevas plataformas que ayuden a generar movimiento en las ventas como fueron: tiendas de compra online, contenido informativo además de comercial, cambios de identidad visual o rebranding y la explotación de todas las herramientas que nos ofrecen las distintas redes sociales como Instagram, Facebook o inclusive TikTok.

Reinventarse entonces logra ser el mantra que engloba la situación durante el 2020. Y esto por supuesto no excluye a la publicidad, siendo, junto al diseño y la comunicación la herramienta que sirve como nexo entre el consumidor y las empresas.

El diseño permite estar en contacto con todas las personas y su lenguaje debe ser sencillo y transmitir confianza en estos tiempos de incertidumbre general sin dejar de ser amigable y útil en cuanto a funcionamiento.

El e-commerce local se acerca a US$ 3.000 millones y al 5% del PIB (apunta a llevar las ventas a mercados internacionales)

(Por MV) El comercio electrónico paraguayo entra en una nueva etapa. Con un mercado que este año podría superar los US$ 3.000 millones y acercarse al 5% del PIB, el sector busca seguir consolidando las ventas digitales dentro del país y avanzar hacia un modelo de comercio electrónico transfronterizo que permita a las empresas locales colocar sus productos en mercados regionales e internacionales.

Ciudad del Este ya no es la ciudad que el país cree conocer

(Por Carlos Gómez Núñez) Me fui de Ciudad del Este a los doce años y volví siendo adulto, con una convicción que en ese momento no era fácil de explicar en Asunción: que esta ciudad iba a ser mucho más que la ciudad de las compras. Hoy, cuando en la capital todavía se habla de Alto Paraná como un mercado secundario, me da la sensación de que la conversación pública va bastante atrás de lo que está pasando en la calle. Y esa distancia, a mi criterio, es la oportunidad.