No mancha el ambiente: Black Colors impulsa la gestión sustentable de cartuchos, tóners y residuos electrónicos

(Por BR) Black Colors SRL, además de ser una empresa dedicada a la importación de tintas y tóners, busca generar conciencia a través del reciclaje de cartuchos de tinta, tóners y artículos electrónicos en general. Gabriel Morales, consultor y coach, explicó cómo gestionan los residuos electrónicos con un verdadero impacto ambiental.

“La idea del reciclaje de cartuchos no es nueva ni originaria nuestra. Lo que estamos haciendo es cambiar la manera de hacerlo. Esto tiene que ver con la importancia de recolectar, clasificar y transformar estos residuos, desde la circularidad y con enfoque en el impacto ambiental”, señaló Morales.

Según el especialista, la mayoría de los usuarios desconoce la magnitud del daño ambiental que puede provocar un simple cartucho de impresora. “Un cartucho puede tardar entre 500 y 1.000 años en degradarse. En ese tiempo libera microplásticos y metales pesados como plomo o mercurio, que contaminan el suelo, el agua y el aire”, advirtió.

El problema se agrava cuando estos residuos terminan mezclados con la basura común. “El 98% de los usuarios tira los cartuchos junto con restos orgánicos o papeles. Y eso es peligrosísimo. Estamos hablando de residuos altamente tóxicos”, enfatizó.

Morales aseguró que esta clase de contaminación, además de afectar al medioambiente, también impacta en la salud humana: enfermedades respiratorias, intoxicaciones crónicas y alteraciones del sistema nervioso son solo algunas de las consecuencias documentadas en casos de exposición prolongada a metales pesados.

En cuanto al proceso de recuperación, comentó: “Uno de los principales desafíos del reciclaje tecnológico es que no todo es reutilizable. De 1.000 cartuchos o tóners, solo se puede recuperar un 50%, porque el producto sufre un desgaste que no lo permite”.

Lo mismo ocurre con otros aparatos electrónicos, como impresoras. “Podés sacarles el disco duro, el cooler, la memoria… pero, ¿qué pasa con el 90% restante? Ese material queda sin un destino claro, y es ahí donde empieza el verdadero problema de fondo”, afirmó.

Frente a este panorama, Black Colors SRL implementa un proceso tecnológico que permite gestionar los residuos sin emitir una sola partícula de CO2 al ambiente. “Lo que no se puede reciclar, se transforma de manera segura, con un proceso que asegura una disposición final responsable y trazable. Contamos con documentación técnica que certifica que no generamos contaminación secundaria”, indicó Morales.

En términos operativos, la empresa recibe mensualmente entre 1.500 y 2.000 cartuchos o tóners, aunque los volúmenes varían según la temporada. “Como cualquier actividad, tenemos picos. Pero trabajamos con clientes constantes que nos permiten mantener un flujo continuo de materiales para procesar”, explicó.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.