Granja Oñondivemi espera normalización de actividades educativas para operar al 100%

Ubicada en la ciudad de J. Augusto Saldívar a 27,5 km de Asunción, la granja turística Oñondivemi es pionera como espacio dedicado a la educación. Las visitas de las instituciones educativas le dieron vida a este emprendimiento familiar de 25 años.

Feliciana Bobadilla de Valdez, propietaria de la granja, aseguró que por el momento este rubro es uno de los últimos en normalizar sus actividades debido a que reciben mayormente a las instituciones educativas.

“Hoy la granja opera en un 30 % gracias a las visitas de las familias, donde vienen los niños a tener contacto con la naturaleza y los animales”, comentó la empresaria, y afirmó que si bien sabe de posadas que ya están operando al 100 %, este alojamiento aún no ha aumentó su demanda.

“Tenemos una expectativa muy grande de que para fin de año podamos llegar a un 60 %. En nuestro caso, ya que nos dedicamos más a las instituciones educativas, no estamos logrando el 100%”, manifestó la propietaria. Sin embargo, confía que en el 2022 todo vuelva a la normalidad.

Un espacio natural a pocos kilómetros de Asunción

Esta granja cuenta con albergue para 35 personas, con tres casas rurales cuyo estilo combina lo moderno con toques rústicos, equipadas para un turismo rural de calidad. Además posee área de parque y camping para 100 personas, según la página de la Secretaría Nacional de Turismo.

Ofrece visitas guiadas a los museos Natural y Cultural, al zoológico, a la huerta orgánica, a centros de energías alternativas, como así también, paseo a caballo, senderismo, apicultura, lombricultura, porcinocultura, arborización, pesca y navegación, de acuerdo a la Senatur.

Paseo en sulky, paseo en bote, y acceso a puente colgante son otros atractivos para pasar el día. El costo por niño, de tres a 10 años de edad, es de G. 35.000, mientras que los adultos

Miel orgánica de Ñeembucú presume certificación de origen, con precios premium y plan de expansión comercial

(Por SR) La miel orgánica producida en el departamento de Ñeembucú comienza a posicionarse como un producto con valor agregado dentro del mercado nacional, con proyección incluso hacia nichos internacionales. Bajo la marca El Carrizal, el emprendimiento liderado por el apicultor Atilio Benítez avanza en su consolidación comercial, apoyado en certificaciones, alianzas estratégicas y una producción diferenciada basada en criterios orgánicos. “Nuestra miel orgánica ya empieza a ser reconocida tanto a nivel nacional como internacional”, destacó el productor al referirse al crecimiento del proyecto.