Entre la velocidad digital y el ritmo emocional: identificar resistencias y generar recursos para sostener el cambio

(Por BR) En la vida, todos enfrentamos momentos en los que sentimos que algo debe cambiar. Según la psicóloga clínica Claudia Barboza, esos instantes de quiebre ocurren cuando “el dolor de quedarse donde están es más intenso que el miedo a cambiar”. Ese detonante puede manifestarse a través de crisis concretas, como una ruptura amorosa, una pérdida laboral o un diagnóstico médico, o de formas más sutiles, como la sensación persistente de vivir una vida que ya no satisface, de sentirse agotado.

Barboza explicó que existen dos fuerzas que impulsan la transformación: “el dolor que empuja” y “la visión que atrae”. El primero es ese sufrimiento que ya no se puede sostener: la ansiedad constante, las relaciones que se repiten dolorosamente, el vacío que ninguna distracción logra llenar. La segunda aparece cuando las personas imaginan una versión de sí mismas más alineada con quienes realmente quieren ser.

El proceso de cambio no siempre es lineal y, muchas veces, las personas llegan buscando alivio momentáneo más que una transformación profunda. Para la psicóloga, ambas motivaciones son válidas. “Acompaño a las personas exactamente donde están, porque muchas veces el alivio momentáneo es la puerta de entrada a transformaciones más profundas”, expresó.

El acompañamiento en psicoterapia también se centra en quienes sienten que “no pueden” o “no merecen” un cambio positivo. Barboza enfatizó la importancia de diferenciar entre los pensamientos limitantes y la identidad de la persona. “No somos lo que pensamos de nosotros mismos. Iniciamos el cambio a través de pequeñas acciones comprometidas; no esperamos a sentirnos merecedores para actuar”. Este enfoque convierte a la acción en motor de transformación, debilitando las creencias limitantes con cada paso.

Sostener un proceso de cambio suele ser más desafiante que comenzarlo. Barboza identificó resistencias comunes, como las “ganancias secundarias”, la ansiedad que protege del riesgo, la culpa generada por patrones familiares repetidos o los conflictos que mantienen distancia emocional. Para superarlas, hay varias herramientas que se integran. De entrada, es fundamental identificar las posibles resistencias al cambio, luego trabajar en generar nuevos recursos y entrenar formas de pensar y actuar que ayuden a sostener los progresos. 

En esa línea, las herramientas incluyen autocompasión, claridad de valores, registro de conciencia, red de apoyo, práctica del perdón y flexibilidad psicológica. “La valentía no es ausencia de miedo, sino atreverse a ser el adulto que nuestro niño interior necesitó”, subrayó.

El contexto digital añade una complejidad adicional. “Nunca tuvimos tantas herramientas para crecer, pero también tanta dificultad para sostener procesos genuinos. La velocidad digital genera una presión constante que choca con los tiempos internos del procesamiento emocional, que son necesariamente lentos”, reflexionó. La psicóloga advirtió sobre los riesgos de consumir contenido motivacional de manera pasiva: “Leer sobre mindfulness no es practicarlo; necesitamos pausas analógicas para procesar quiénes somos”.

Esta realidad también impacta en la identidad y la vocación profesional. La rápida evolución tecnológica provoca que muchas personas sientan que sus habilidades y roles quedan obsoletos, generando crisis profundas de autodefinición. “Si esto que me definía ya no sirve, ¿quién soy ahora?”, se preguntan. La comparación constante en redes sociales y la integración difusa entre trabajo y vida personal amplifican la sensación de insuficiencia, mientras que la inteligencia artificial añade otra capa de desafío: “¿En qué soy realmente bueno si la IA lo hace más rápido y mejor que yo?”.

Para Barboza, estas crisis son oportunidades para resignificar la identidad y alinear la vida con valores auténticos. La psicoterapia ofrece herramientas para soltar roles que ya no sirven, reconocer fortalezas humanas insustituibles y encontrar un propósito vocacional genuino. “A veces, perder lo que creíamos ser es el camino para descubrir quiénes somos realmente”, concluyó.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.

“El título es solo un papel. Lo que te define es lo que hacés y cómo lo hacés”

(Por NL) Pasó más de diez años aprendiendo en las obras antes de ponerse al frente de una empresa. Hoy, como CEO de Ecotran SA, una compañía constructora, Luis Fernando “Ito” Canillas Díaz de Vivar dijo en entrevista con InfoNegocios que el mayor desafío de un líder no es resolver todos los problemas, sino construir equipos capaces de hacerlo sin depender totalmente de él. Habló sobre liderazgo, cultura organizacional, inteligencia artificial, el futuro de la construcción y por qué, en un negocio en el que cada detalle cuenta, cumplir la palabra es la mejor estrategia comercial.