Hiperconectados y desmotivados: burnout y boreout, la otra cara del trabajo actual

(Por BR) Aunque hoy se habla más de salud mental en el ámbito corporativo, igualmente siguen presentes el síndrome de burnout asociado al agotamiento extremo y el boreout, vinculado al aburrimiento y la falta de sentido laboral. Ambos cuadros afectan el bienestar emocional, la productividad y la motivación, y siguen vigentes incluso en una era donde el equilibrio entre vida personal y trabajo parece ser una prioridad.

Según Sol Gamell, psicóloga señaló que, aunque suelen confundirse, ambos síndromes tienen causas opuestas. “El burnout surge por una sobrecarga laboral crónica, exceso de demandas, presión constante y una persona que no siempre tiene los recursos para responder. En cambio, el síndrome de boreout se asocia cuando hay monotonía, hay una infraexigencia, o sea, la persona no está capacitada para más, pero hay una infraexigencia y hay una falta de sentido en el trabajo”.

Detectar estos cuadros a tiempo puede marcar una diferencia, en el caso del burnout, Gamell mencionó síntomas visibles como cansancio constante desde el inicio del día, sensación de no haber descansado, irritabilidad, respuestas emocionales intensas, disminución del rendimiento, errores frecuentes y dificultad para desconectarse fuera del horario laboral. También aparece el rechazo progresivo al trabajo y una percepción constante de falta de tiempo.

En el boreout, por su parte, predominan el desinterés, la procrastinación, la falta de iniciativa y una sensación de que el tiempo no avanza. “La persona se siente estancada, frustrada, como si pudiera dar más, pero lo que hace fuera irrelevante”, explicó.

Con el tiempo, esa percepción de inutilidad puede afectar la autoestima y derivar incluso en síntomas similares a los de la depresión. Tras la pandemia y el auge de modalidades híbridas o remotas, podría pensarse que existe un entorno laboral más saludable. Sin embargo, Gamell advirtió que muchas veces la conversación sobre salud mental no se traduce en cambios concretos. “Hoy sí hay más conciencia, pero en muchos espacios laborales las condiciones que enferman siguen intactas”, afirmó.

Entre ellas mencionó la sobrecarga, exigencias poco realistas, falta de reconocimiento, roles vacíos de propósito y una cultura donde el malestar se normaliza. “Si estás agotado y sos workaholic, muchas veces eso se asocia con compromiso. Y si estás desmotivado, se oculta por miedo o culpa”, agregó. Para la profesional, por eso estos síndromes no solo persisten, sino que en muchos casos se vuelven más frecuentes.

Uno de los principales factores actuales detrás del burnout es la hiperconectividad. La tecnología permite trabajar desde cualquier lugar, pero también genera disponibilidad permanente. “El cerebro necesita tiempo real para recuperar energía. Si todo el tiempo está conectado, eso no ocurre”, dijo Gamell.

A esto se suman altas exigencias sin herramientas suficientes, sensación de atraso constante, presión por rendir más que otros compañeros y una cultura donde se valora a quien no descansa o hace horas extra sin reclamar compensación. Otro elemento frecuente es la ambigüedad de roles. Cuando una persona no tiene claro qué se espera de ella, aparece confusión, estrés y pérdida de control.

En el caso del boreout, la falta de retos impacta directamente en la motivación. Gamell dijo que desde la psicología y la neurociencia se sabe que el cerebro necesita desafíos y sentido para activarse. “Cuando el nivel de estímulo está por debajo de lo necesario, el sistema de recompensa se apaga. Disminuye la dopamina y se pierde la sensación de logro”, detalló.

¿El trabajo remoto ayuda o perjudica?

Para la psicóloga, la respuesta es ambas cosas. El trabajo remoto mejoró la vida de muchas personas al ofrecer mayor autonomía, flexibilidad y ahorro de tiempo en traslados. También permitió una mejor convivencia familiar. Pero trajo nuevos riesgos. “Se desdibujaron los límites entre vida personal y laboral. Muchas personas terminan trabajando más horas y respondiendo mensajes fuera de horario”, indicó.

Gamell sostuvo que no todo depende del trabajador, ya que el entorno laboral cumple un rol clave. Aun así, recomienda establecer límites claros, respetar descansos reales, hacer pausas mentales, jerarquizar prioridades y entender que no todo es urgente.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

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“El título es solo un papel. Lo que te define es lo que hacés y cómo lo hacés”

(Por NL) Pasó más de diez años aprendiendo en las obras antes de ponerse al frente de una empresa. Hoy, como CEO de Ecotran SA, una compañía constructora, Luis Fernando “Ito” Canillas Díaz de Vivar dijo en entrevista con InfoNegocios que el mayor desafío de un líder no es resolver todos los problemas, sino construir equipos capaces de hacerlo sin depender totalmente de él. Habló sobre liderazgo, cultura organizacional, inteligencia artificial, el futuro de la construcción y por qué, en un negocio en el que cada detalle cuenta, cumplir la palabra es la mejor estrategia comercial.