En conversación con especialistas, presentamos algunos cuidados importantes para proteger la piel durante los meses de temperaturas más elevadas.
Entre las principales recomendaciones para cuidar la piel durante el verano se encuentran: Aplicar protector solar de amplio espectro, con FPS 50 o superior, todos los días y reaplicarlo durante la jornada, especialmente cuando existe exposición al aire libre; mantener la piel correctamente hidratada; evitar la exposición solar directa, principalmente entre las 10:00 y las 16:00; complementar la protección con sombreros de ala ancha, lentes de sol y ropa con protección UV; tener precaución con determinados peelings y tratamientos químicos durante las épocas de mayor exposición solar.
No todas las manchas son iguales
Existen diferentes tipos de alteraciones de la pigmentación. Entre las más frecuentes se encuentran el melasma, la hiperpigmentación postinflamatoria y los léntigos solares. Cada una puede tener un origen diferente y, por lo tanto, no todas requieren el mismo tratamiento.
Según la Dra. Mariam Estigarribia, dermatóloga del Hospital de Itauguá, uno de los errores más comunes es dejar algunas zonas sin protección solar, como el cuello, las manos, las orejas y el pecho.
La especialista también resalta la importancia de reaplicar el protector solar durante el día, incluso cuando el cielo está nublado, ya que la radiación ultravioleta continúa presente.
Precaución con los peelings y tratamientos intensivos
Durante el verano, los especialistas recomiendan tener mayor precaución con algunos tratamientos intensivos para la piel, como ciertos peelings químicos medios o profundos y algunos procedimientos con láser.
Estos tratamientos pueden provocar una renovación o inflamación más intensa de la piel, que queda más sensible frente a la radiación solar. Si después del procedimiento existe una exposición importante al sol, aumenta el riesgo de desarrollar hiperpigmentación postinflamatoria, es decir, de que la piel quede con manchas oscuras después de una irritación.
Por este motivo, según la dermatóloga, estos procedimientos deben evaluarse de manera individual y, en determinados casos, puede ser preferible realizarlos en épocas del año con menor exposición solar.
Cuidado con los perfumes y los cítricos
Durante el verano también es importante tener cuidado con algunos productos y sustancias que pueden reaccionar con el sol.
La dermatóloga advierte que ciertos perfumes contienen sustancias fotosensibilizantes que, al entrar en contacto con la radiación solar, pueden provocar irritación y posteriormente dejar manchas en la piel.
Algo similar puede ocurrir con algunas frutas cítricas, como el limón. El contacto de sus componentes con la piel, seguido de la exposición al sol, puede provocar una reacción conocida como fitofotodermatosis, que puede dejar hiperpigmentación.
Por eso, se recomienda evitar el contacto de estas sustancias con la piel antes de exponerse al sol.
¿Cómo tratar las manchas?
El tratamiento depende del origen y del tipo de alteración de la pigmentación, por lo que no todas las manchas deben tratarse de la misma manera. La dermatóloga recomienda realizar primero un diagnóstico correcto antes de utilizar productos despigmentantes.
En algunos casos, pueden indicarse tratamientos para realizar en casa, con activos como ácido azelaico, vitamina C o niacinamida, siempre de acuerdo con el tipo de piel y la condición que presente cada persona.
Además, mantener una buena fotoprotección es fundamental durante cualquier tratamiento para evitar que la mancha se intensifique. La especialista también advierte que no es recomendable automedicarse ni intentar eliminar una mancha sin conocer previamente su origen.
La prevención es clave
El verano puede favorecer la aparición y el oscurecimiento de las manchas debido a una mayor exposición al sol. Por eso, la prevención es fundamental: utilizar correctamente el protector solar, reaplicarlo cuando sea necesario y tener cuidado con productos o sustancias que puedan reaccionar con la radiación solar.
También es importante recordar que no todas las manchas son iguales ni requieren el mismo tratamiento. Antes de intentar eliminarlas, lo recomendable es consultar con un dermatólogo para conocer su origen y elegir el tratamiento adecuado.