Fapasa invierte US$ 2,2 millones en su planta para aumentar en un 30% su producción

Farmacéutica Paraguaya SA (Fapasa) reinauguró su área de control de calidad, que fue posible gracias a la inversión de unos US$ 2,2 millones en equipamientos, infraestructura y sistemas de seguridad. Esta renovación convierte a la farmacéutica en referente del sector en cuanto a calidad y seguridad para las personas, el producto y el medioambiente.

Las mejoras se hicieron necesarias debido a la alta demanda de producción que se dio este año. “Estar a la vanguardia −con las exigencias de los laboratorios de control de calidad certificados bajo las buenas prácticas de laboratorio− nos permite ser competitivos en una industria muy dinámica”, afirmó Henry Lobo, gerente general de la compañía.

Esto “sumado a un equipo humano altamente capacitado y éticamente comprometido, nos permite poner la mirada a mercados aún más competitivos”, indicó el directivo. Agregó que Fapasa cuenta “con un portafolio de más de 200 medicamentos que solucionan y/o mejoran la calidad de vida de las personas”.

La planta industrial de Fapasa, ubicada en la ciudad de Fernando de la Mora, siempre contó con un área de control de calidad, puesto que es una exigencia regulatoria de las buenas prácticas de fabricación, y entre las innovaciones que presenta se destaca el aumento de su capacidad en espacio y equipamiento.

Fapasa es el principal exportador de medicamentos del país y surte a más de 18 países. Además, representa en Paraguay a prestigiosas compañías pioneras en oncología y biotecnología. Exporta sus productos a países con altas exigencias regulatorias y de calidad.

“Somos reconocidos como el exportador de medicamentos número uno del país, con más del 50% de las exportaciones en el rubro”, acotó Lobo.

30% más para el 2022
Por su parte, Daniel Paredes, director de la planta industrial de Fapasa, dijo que esta nueva infraestructura permitirá afrontar los nuevos volúmenes productivos que se propone la compañía a partir del 2022, cuando se prevé aumentar en un 30% los niveles de producción, e incluso permitirá a la compañía ser líder en GLP (Good Laboratory Practices) en Paraguay.

Miel orgánica de Ñeembucú presume certificación de origen, con precios premium y plan de expansión comercial

(Por SR) La miel orgánica producida en el departamento de Ñeembucú comienza a posicionarse como un producto con valor agregado dentro del mercado nacional, con proyección incluso hacia nichos internacionales. Bajo la marca El Carrizal, el emprendimiento liderado por el apicultor Atilio Benítez avanza en su consolidación comercial, apoyado en certificaciones, alianzas estratégicas y una producción diferenciada basada en criterios orgánicos. “Nuestra miel orgánica ya empieza a ser reconocida tanto a nivel nacional como internacional”, destacó el productor al referirse al crecimiento del proyecto.